Ha transcurrido más de una semana ya desde el naufragio de una lancha turística en Islas del Rosario y todavía no hay rastros de Elsa Marina Izurieta, la turista ecuatoriana desaparecida en el accidente.
El Universal conoció el testimonio de Carolina Amaya, otra turista, pero de Venezuela, quien logró a salvar a su bebé de año y medio, de morir ahogado en ese mismo naufragio. En la embarcación no había chaleco salvavidas para su pequeño y nadie respondió por celulares, documentos bolsos y otros elementos perdidos en el agua.
“Quisiera dar todo mi apoyo a la familia de la señora Marina y confirmo lo relatado por ellos. Fui la última persona en subir en la lancha y efectivamente en ningún momento me facilitaron un chaleco para mi bebé. Nosotros íbamos originalmente en otra lancha del Hotel Cocoliso y a última hora, por la demora, decidieron enviarnos en esa embarcación del hotel Gente de Mar”, narró Carolina vía telefónica, desde Bogotá, a donde viajó luego del accidente.
La venezolana arribó a Cartagena, un día antes del accidente, junto a su pequeño, una hermana, un sobrino y su madre. La idea era divertirse en las paradisiacas islas donde pasarían una noche. Para ello llegaron el 22 de diciembre puntuales a las 8 de la mañana al muelle de La Bodeguita.
“Cuando nos cambiaron de embarcación, mi mamá y mi hermana quedaron ubicadas en la punta de la lancha, mi sobrino en el centro y yo más atrás. Yo me puse el chaleco pero ni siquiera me cerraba”, recordó. Luego, poco antes de llegar a su destino, sucedió el incidente.
“Cuando salimos a mar abierto sí noté que nos mojábamos demasiado, no sé si era porque el mar estaba picado, ya cuando teníamos 40 minutos de camino, de repente la lancha se apagó. Yo tenía a mi bebé en brazos, y en fracciones de segundos vino una ola de la parte de atrás, inmediatamente nosotros nos hundimos. Mi bebé se me salió de las manos, porque venía dormido, lo alcancé a agarrar por la franela mientras trataba de salir a flote. Lo que hice fue gritar que me ayudaran, fue terrible porque sentía que mi bebé se iba a ahogar”, afirma la turista.
El bebé y Carolina fueron auxiliados por tripulantes de otra motonave. Mientras que su hermana y su madre quedaron atrapadas bajo el casco de la lancha volcada por la ola, que transportaba a 39 personas. “Un señor las jaló por los pies y las sacó, sino es por ese señor, se hunden con la embarcación a pesar de que ellas cargaban chaleco”, sostuvo.
"NO CUMPLÍAN CON MEDIDAS DE SEGURIDAD"
La venezolana insistió en que no es cierto que la lancha cumplía con las todas medidas de seguridad, pues en ningún momento le indicaron qué hacer en caso de emergencia y tampoco le entregaron el chaleco para su hijo. “El año pasado casualmente también fui a Islas del Rosario, y recuerdo que tampoco me dieron chaleco. Igualmente, me sorprende que nadie asumiera responsabilidad alguna por las pertenencias que se nos perdieron en el siniestro”, dijo.
“Entré en crisis cuando finalmente logré llegar al hotel en realidad, no sabía qué hacer, porque realmente el bebé tragó mucha agua, yo sentía que mi bebé se me iba. Después, al enterarme que la señora Marina estaba desaparecida, yo decía que eso nos pudo haber pasado a cualquiera de nosotros. Creo que estamos vivos porque Dios es grande, pero pudo ser mucho peor”, concluyó.
