“Pido perdón a sus familiares y a Cartagena, especialmente le pido perdón a Dios”. Así empieza la carta que Meruán Wong envió a los medios de comunicación, en donde acepta que agredió a la universitaria Jasmín Álvarez Romero luego de recogerla en su taxi, pero asevera que no fue su intención matarla o secuestrarla, y que tampoco abusó sexualmente de ella. El escrito fue mostrado ayer en la mañana por el abogado de Wong, el penalista Hugo Guzmán Fonseca, mientras al procesado le hacían valoraciones medico legales en la sede de Medicina Legal en Zaragocilla. El taxista también dejó ver en la carta que estaría recibiendo amenazas en la Cárcel de Ternera, donde está internado desde febrero.
“Me entregué voluntariamente a la Fiscalía a dar la cara. Voy a demostrar por medio de mi abogado Hugo Guzmán Fonseca, que todos los delitos que me imputaron no son ciertos. No la he violado ni la he secuestrado, únicamente la he golpeado, pero no para matarla. La justicia dará el fallo en la presente investigación, soy un hombre de bien. Demostraré los hechos en el interrogatorio solicitado por mi abogado, Dios sabe que no estoy mintiendo. Estoy amenazado dentro de la cárcel, pido protección a la Fiscalía por mi vida”, dice en el resto del documento, escrito a mano y que lleva la firma y el número de cédula de Wong.
El taxista estuvo en Medicina Legal para ser valorado por peritos, gracias a una petición que hizo su abogado defensor. “Queremos que se evalúen las características psicológicas específicas y los rasgos generales de la persona imputada, y determinar la posible inimputabilidad transitoria para que se determine el tipo y cantidad de drogas legales e ilegales que el imputado consumió durante el día del hecho que se investiga”, explicó el abogado Guzmán Fonseca en su momento.
Mientras tanto, Jasmín sigue en su hogar en Crespo, recuperándose de las severas lesiones que sufrió. Sigue en terapias para poder hablar y caminar. Su agresión ocurrió el 26 de enero, cuando en la madrugada tomó un taxi para ir a su casa. El taxi lo manejaba Meruán, pero este se desvió del camino y luego agredió a Jasmín. La llevó hasta una carretera que está frente a la entrada de Manzanillo del Mar, y allí la dejó abandonada. A Jasmín la hallaron al día siguiente, moribunda. Pese a todos los pronósticos desalentadores, la joven tuvo fuerza y le ganó la batalla a la muerte. Hoy se recupera, pero allegados y parientes exigen justicia por su agresión. Se espera que la semana próxima el fiscal que lleva el caso presente el escrito de acusación en contra del taxista, quien afronta el proceso encerrado en la Cárcel de Ternera.

