Es como un milagro. Hace pocas semanas, Jasmín Álvarez Romero estaba en un foso profundo y oscuro del cual, según indicaban los pronósticos médicos, no iba a salir. No podía mover un solo músculo y tampoco reaccionaba. Estaba en estado de inconsciencia y al borde de la muerte, luego que un taxista la llevara en su vehículo hasta una trocha frente a Manzanillo del Mar y le diera una golpiza salvaje.
Pero hoy es otro día, el que viene después de la tormenta, cuando sale el sol. Hoy se ha puesto su vestido de domingo y sus 24 años se pintan de colores nuevamente. Porque ha vuelto a brillar, porque son férreas sus ganas de salir adelante. Ha enfrentado sus fantasmas y sus miedos.
Y su familia está ahí, siempre a su lado. Ayudándola a retomar las pequeñas grandes cosas de la vida, las que hacen feliz. Por eso le ha pedido a los suyos que la saquen de su casa en Crespo y la lleven al cine a ver una película. A comer crispetas y tomar una gaseosa. Está feliz junto a los suyos. Es la primera vez que va a cine (hace tres semanas), desde que sufrió la agresión. Y disfrutó viendo La Bella yla Bestia. El cine es una de sus pasiones.
Pero Javier Méndez, su tío, sabe que para llegar a este punto ha sufrido mucho. Ha tenido un duro proceso de recuperación y cada uno de los avances que muestra le han costado. Los ha sufrido y gozado.
“Ya puede caminar, pero tenemos que estar ahí con ella porque a veces pierde el equilibrio. También puede hablar, pero caminar, hablar y todas las actividades normales las ha tenido que aprender de cero, como si fuera una bebé. Después que la rescataron, estuvo internada en la Clínica San José de Torices.
Por las lesiones que tenía en el cerebro decían que no se iba a salvar. Su historia clínica es impactante. Tenía un glasgow 3, que es la medida de nivel de consciencia y creo que lo normal es 10. Cuando se está en menos de 5, significa que hay muerte cerebral y de allí se levantó Jasmín, contra todos los pronósticos. Entonces, cómo no creer que existe un Dios que rige el destino. Hemos estado aferrados a Dios. Al poco tiempo de que despertara, dejaron que se recuperara en la casa, pero no ha sido fácil. No podía hacer nada, ni siquiera podía sostener su cabeza. Lo sufrimos mucho, pero teníamos fe en Dios y todo se ha ido dando. Tiene sus terapias en la casa a diario, con médicos y psicólogos”, explicó Javier Méndez.
“La pateó al verla viva”
El ataque del que fue víctima Jasmín ocurrió el 22 de enero. La madrugada de ese día, salió de una discoteca en el sector de La Castellana y tomó un taxi, rumbo a su casa en Crespo. El taxi eran conducido por Meruan Wong, un joven de 27 años. Este reconoció que había consumido licor y drogas, y que cuando iban por Daniel Lemaitre golpeó a Jasmín y luego la llevó hasta la ruta 90A, frente a Manzanillo, donde la dejó abandonada a su suerte.
“En el lugar la golpeó y, como vio que Jasmín aún respondía, la cogió a patadas y hasta intentó ahorcarla. Luego, la tapó con láminas de drywall. Desde ese momento, todo jugó a favor de Jasmín. Unos ciclistas que pasaban vieron un zapato y por eso llegaron hasta donde estaba y le quitaron las tejas. Mire usted como es Dios, que en ese preciso momento un médico que es amigo de la familia pasaba en su carro y llegó al ver a la gente reunida junto a la carretera. Eso ayudó, porque le prestó atención médica de inmediato. Ese día Jasmín volvió a nacer. Por eso tiene dos cumpleaños: cuando nació y cuando la rescataron”, relató el tío de la joven.
Este también indicó que se han rumorado muchas cosas de su sobrina, pero señaló que todas han sido falsas. “Es mucho más dañina la revictimización que la sociedad hace, más fuerte. Han dicho muchas cosas respecto a Jasmín que no son ciertas. Muchos han cuestionado el hecho de que haya estado en una discoteca en una zona “Y”, viviendo en una zona “X”, pero ella es fuerte y se ha sobrepuesto a todo. Los neurocirujanos que la han visto dicen que va a quedar bien de todo”, concluyó Javier Méndez.
Mientras tanto, su agresor está internado en la Cárcel de Ternera afrontando el proceso penal en su contra. Hace poco, este mandó una carta a los medios, reconociendo que había agredido a Jasmín, pero que no intentó abusarla sexualmente. Se espera que próximamente la Fiscalía presente escrito de acusación en su contra.
