El alemán Stefan Schmidleitner es relacionado con presuntas estafas desde hace 5 cinco años. El hombre tiene más de 50 procesos en la Fiscalía relacionados con la hipoteca de viviendas.
Miguel Suárez encontró la oportunidad perfecta para hacer un negocio como proveedor de alimentos, lo único que necesitaba era un capital de $30 millones para poder invertir, por lo que se decidió a hipotecar la casa de sus padres, pero no se imaginó que ese préstamo lo llevaría a estar a punto de perder su vivienda.
El préstamo
Un amigo le recomendó para hacer la hipoteca a David Vargas. Vargas hizo la visita a la casa en el barrio de Los Calamares y le dijo que lo pondría en contacto con un español, un tal Stephan Schmidleitner quien sería el que haría la hipoteca, que acabó siendo un pacto de compraventa con retroventa.
Todo iba perfecto y el proceso avanzaba sorprendentemente rápido. Por fin Miguel tendría el dinero para poder invertir en su negocio.
Miguel cuenta que luego de que David le hiciera la visita a su casa, fue cuestión de días para que el proceso empezara, "recuerdo mucho que él hacía énfasis en que era un español el que haría el negocio y la verdad es que yo le creí. Quedamos en que me darían $30 millones, la mitad de lo que supuestamente valía la casa, que eran $60, pero al final solo me dieron $15 y terminaron cobrándome $32", dice Miguel.
La trampa
Se citaron en la notaría primera, donde los atendió un tal Gonzalo, según recuerda Suárez que fue con sus padres. Eso fue el primero de diciembre de 2017. Ahí estaba el supuesto español, el apoderado que es Jorge Mendoza y David Vargas.
"Ahí me hicieron firmar un contrato de arrendamiento en blanco, un pagaré y las escrituras de la casa. Pero yo veo que hay una parte que dice en la escritura que recibimos conforme $60 millones en efectivo al momento de haber firmado la escritura. Le digo a Jorge y él me dice que no le preste atención que como el avalúo catastral de la casa está por 58 millones de pesos no se pueden hacer negocios por menos de ese monto y por eso hay que ponerlo así, registrarlo como un pacto de compra venta con retroventa (aunque yo había ido a hipotecar mi casa)", relata Suárez.
Miguel dice que él le pidió copia de todos los documentos al apoderado de Stephan: del contrato, del pagaré y de la escritura. Pero nunca se las entregaron. Luego de firmar, le dicen que como hay que esperar 10 días hábiles después de hacer una escritura en la notaría para que aparezca el gravamen en el sistema, solo le entregarán $15 millones y luego los otros 15.
El mismo día le entregaron la plata y él le avisa a su amigo que le recomendó a David para que lo acompañe. Se encuentran en el lugar y Schmidleitner lo hace firmar un recibo de caja menor. Suárez dice que en el momento no se le vino a la mente que quien debía firmar algo era Schmidleitner por no entregarle los $30 millones acordados, sino la mitad.
¿Estafa?
Cuando pasan los 10 días le dicen que la escritura fue rechazada por un error en el sello que puso el banco en el recibo del pago del impuesto predial, y se retrasa el proceso. Schmidleitner fue el encargado de pagar los impuestos que según Suárez daban $4 millones, pero en enero, luego del retraso del proceso, cuando él sigue preguntando por el resto del dinero, le dicen que ese gasto dio $8 millones incluyendo la comisión de Vargas y Mendoza por el negocio y ya no le deben $15 millones, sino $7, porque cada uno (Vargas y Mendoza) comisiona 10 % del dinero prestado. Al final nunca le dieron los $7 millones y le empezaron a cobrar el dinero inicial.
"Cuando empecé a ver cómo estaban actuando me alerté porque me decían que legalmente yo les debía y había que arreglar eso antes de que me pagaran el resto, entonces yo le pregunté cuánto le debía y me dijo que eran $32 millones. Saqué las cuentas y se iban si acaso a $23 millones incluyendo la comisión de Vargas y Mendoza, pero le dije que no iba a pagarle eso, porque nunca me dieron la plata completa. El pacto de retroventa se firmó por 6 meses y él compra los intereses de esos meses al 4 %", agrega Suárez.
Luego de decirle el monto de la deuda, nunca volvió a contestarle el teléfono y por eso Suárez se fue al edificio donde vivía Schmidleitner en ese momento, en Castillogrande. Fue acompañado de otra corredora (vendedora de viviendas) que conocía cómo era el modo de operar de él porque ya sabía de personas que pasaron por lo mismo, pero al llegar el vigilante del edificio dijo de inmediato que el hombre no estaba.
La ley
Suárez dice que en ese momento se dio cuenta que se había metido en un embrollo y que lo mejor era pagarle a Schmidleitner para que le pudieran devolver la casa, por lo que buscó a alguien que le prestara los $32 millones, porque se sintió en manos de una persona peligrosa. "Cuando fui al Centro, a la oficina del inversionista, me atendió una abogada que me dijo: Miguel te soy sincera, al alemán (quien desde el principio dijo que era español) no le gusta que le quiten los negocios de la mano. Él te está cobrando $32 pero él no te los va a recibir sino que va a buscar para quitarte la casa más adelante. Y eso es lo que está haciendo", dice Suárez indignado.
Suárez lleva $3 millones en abogados. En el pacto de compraventa con retroventa vendió su casa al alemán, sin saberlo. Nunca pudo invertir en el negocio que esperaba. Este año no ha podido estudiar, Suárez estudia derecho y va por cuarto semestre. Como su trabajo era de escolta, empeñó el arma para pagar abogados y ahora está sin trabajo. Montó una mesa de perros y asados en un parque cerca de su casa. Además, con toda la situación tiene a su madre (la dueña de la casa), enferma.
¿Y ahora qué?"Mi problema fue que no lo puse a firmar un papel que constara que ese negocio era por $30 millones y que me entregó $15, solo tengo de testigo a mi amigo que me acompañó a recibir la plata y un audio", cuenta Suárez. Pero a su favor tiene que ha contactado a dos personas más que han tenido la misma situación y al acercarse a la Fiscalía e investigar un poco descubrió que tiene más de 50 procesos, aunque en la mayoría es Stephan quien demanda, hay otros donde también sale como demandado y con las personas que se contactó Suárez le dijeron que el alemán los acusa primero por perturbación a la propiedad y los mandaba a desocupar.
El Universal ya había registrado antes un caso similar, pero el protagonista fue el compositor 'Sandy' Rico, quien perdió su casa y por esos líos, también a su familia.Ahora mismo, Miguel solo quiere recuperar la casa de sus padres y la tranquilidad. Para eso, busca contactarse con más personas que hayan pasado por la misma situación y puedan declarar en el caso que ya adelanta la Fiscalía. "A ver si de una vez por todas, desenmascaramos a ese estafador, porque no soy el único y tampoco quisiera que nadie tuviera que vivir esto", indicó Suárez.
(Lea aquí: El compositor 'Sandy' Rico, a punto de perder su casa por un supuesto estafador)
Otros casos
Sandra* prestó $4 millones hace cuatro años, para pagar los impuestos de su casa en Olaya Herrera. El inmueble tenía una promesa de compra y solo necesitaba de eso para ponerse al día, por eso hipotecó la vivienda. Se contactó con Jorge Mendoza, el proceso iba muy bien, fueron a la Notaría Primera, donde los atendió Gónzalo Girón (el mismo que atendió a Suárez). Le entregaron los $4 millones y luego la deuda resultó en $26 millones por supuestos gastos en papeleo y comisiones. Al igual que Suárez, Sandra firmó un pagaré en blanco, las escrituras de su casa y un contrato de arrendamiento en blanco. Sandra pudo salir del problema porque el comprador de la casa, pagó los $26 millones de la deuda, pero hasta hoy recuerda con pesar cómo la engañaron y luego como Stephan la insultaba por teléfono exigiéndole un dinero que no correspondía con su préstamo.
Luis Daniel* necesitaba $5 millones, hipotecó su casa en San José de los Campanos al ponerse en contacto con Jorge Mendoza, fue a la Notaría Primera y lo atendió Gonzálo. Firmó un pagaré en blanco, las escrituras y el contrato en blanco. Stephan le entregó $1.2 millones por el supuesto avalúo de su casa en $80 millones, luego le cobró $120 millones por supuestos impuestos y comisiones. Su casa terminó con un embargo ejecutivo y acabó rematada en $195 millones, el mismo Stephan la compró y la puso en venta por $300 millones. Hoy la casa no ha podido venderse por estar en líos jurídicos y está esperando llegar a una audiencia para imputación de cargos con Schmidleitner.
Pedro* hipotecó su casa por $25 millones hace cinco años. Se puso en contacto con Jorge Mendoza, que enlazó con Stephan. Se encontraron en la notaría primera donde lo atendió Hugo Girón (al parecer primo de Gonzalo), firmó un pagaré en blanco, las escrituras y un contrato de arrendamiento. Acabó siendo un pacto de contraventa con retroventa. Schmidleitner le cobró $85 millones, pero como no podía pagarlo, le remató la casa por $90 millones. Al final pudieron acordar el pago de $130 millones. Para este pago fue Gonzalo Girón quien los atendió en la Notaría Primera y están a la espera de culminar el proceso, pues la casa sigue a nombre de Schmidleitner.
Este medio se contactó con seis personas que presentaron los mismo casos, en los que figuraron en común: Stephan Schmidleitner, Jorge Mendoza, Luis Jiménez (apoderado de Stephan en dos casos) y David Vargas. Schmidleitner tiene procesos en la Fiscalía, pero al final, según afirman las presuntas víctimas, es tan meticuloso con el papeleo que acaba dejando a las personas sin casa.*Los nombres utilizados no corresponden con la realidad y se cambiaron para proteger la identidad de los implicados.
