“Publicar en redes sociales sin responsabilidad puede convertirse en un arma letal. Los delincuentes manifestaron que en muchas ocasiones estuvieron perdidos, pero que gracias a las redes sociales lograron la ubicación del fiscal Pecci”.
Con esa contundente frase, el fiscal General de la Nación, Francisco Barbosa, reveló detalles importantes de la investigación que en su Fase 1 terminó con la captura y envío a la cárcel de cinco de los seis presuntos autores materiales del homicidio del fiscal antimafia paraguayo Marcelo Pecci Albertini, ocurrido el pasado 10 de mayo en una playa de la Isla de Barú, zona insular de Cartagena. Le puede interesar: Por el crimen del fiscal Pecci se habrían pagado $2.000 millones
Al termino de esas audiencias, que comenzaron a partir de las 9 de la mañana, cuatro de los cinco investigados aceptaron los cargos ante el Juez 12 Penal con funciones de Control de Garantías por los delitos de homicidio agravado y tráfico, fabricación o porte ilegal de arma de fuego. Son ellos Wendel Scott Carrillo (venezolano), señalado como el presunto sicario; Marisol Londoño y su hijo Cristian Camilo Monsalve, quienes presuntamente hicieron labores de seguimiento; y Eiverson Adrián Zabaleta, quien habría cumplido labores de transporte.
Francisco Luis Correa Galeano, presunto articulador, no aceptó los cargos y se declaró inocente. Sobre él, el fiscal Barbosa informó que ha estado dos veces preso, fue miembro de la banda criminal “Los Paisas” y por eso tiene experiencia en el mundo criminal. El juez de Garantías dispuso que todos deberán cumplir medida de aseguramiento privativa de la libertad en un centro carcelario de máxima seguridad en Bogotá. Por ahora, y por razones de seguridad, permanecen en el Búnker de la Fiscalía, en Crespo.
Sobre el sexto involucrado en el asesinato de Pecci, el director general de la Policía Nacional, general Jorge Luis Vargas Valencia, aseguró que se trata de Gabriel Carlos Luis Salinas Mendoza, de nacionalidad venezolana y quien habría huido precisamente a ese país. El oficial indicó que contra este sujeto hay una notificación azul por parte de la Interpol y que no solo es buscado en Venezuela, sino en otros países como Ecuador, Perú y Panamá. Lea también: Cuatro de los 5 capturados por asesinato del fiscal Pecci aceptaron cargos
“Hicimos estudio de 20 lugares, elementos probatorios, 200; ubicación y recolección de cámaras de seguridad, 120; análisis de horas de video, 2.500; análisis de información técnica de antenas 40; interceptación de líneas telefónicas, 67; entrevistas, 27; reconocimiento de álbum fotográfico, 14; análisis de redes sociales, 10, (...) y actividades investigativas, más de 3.000”, detalló el fiscal Barbosa Delgado en torno a la investigación que hoy tiene en la cárcel a cinco de los seis involucrados en el crimen del fiscal de Paraguay.
Así fue el crimen
En el video de seguridad de minutos previos al homicidio, en los círculos rojos están los movimientos del fiscal Pecci y su esposa. En los círculos amarillos los desplazamientos de los señalados delincuentes.
En un momento se ve a la señora Londoño Bedoya y a su hijo hacer seguimientos a la víctima. Se meten al mar, levantan los brazos y dan indicaciones sobre el punto al que debe llegar la moto náutica con el presunto sicario. Luego el círculo amarillo muestra el ataque al fiscal Pecci.
El día del homicidio, el presunto sicario, junto a otro hombre, se movilizó a Playa Blanca, frente a Isla Barú. El traslado lo hizo Eiverson Adrián Arrieta Zabaleta en un vehículo particular que alquiló por $170.000. Aquí pagaron por una moto acuática y esperaron a que Londoño Bedoya y su hijo, desde el mar, les dieran las indicaciones con movimientos de brazos para llegar a la playa en la que descansaba el fiscal paraguayo. Lea: Caso Marcelo Pecci: audiencias serán reservadas por amenazas de muerte
Con estas señales, el supuesto homicida llegó al sitio exacto en el que permanecía Marcelo Daniel Pecci Albertini y le propinó tres disparos. Luego, retornó en el Jet Ski a Playa Blanca y, en el camino, arrojó al mar el arma y un proveedor, este último fue recuperado por una turista.
Los videos de las cámaras de seguridad, los testimonios y la evidencia técnica permitieron detectar a las personas que estuvieron en el lugar de los hechos, así como conocer el posible nivel de participación y la ruta de escape que usaron para salir de Cartagena y retornar a Medellín.

