Raquel Elena Martínez Benavides se convirtió en otra víctima inocente de la guerra que sostienen en las calles de Cartagena dos estructuras rivales del Clan del Golfo por el control del narcotráfico y microtráfico.
A la mujer, de 45 años, la mató un sicario en moto en un atentado que, según versiones oficiales, era contra uno de sus hijos.
La Policía Metropolitana confirmó que el individuo contra quien era el ataque salió ileso, pero en el mismo hecho otras tres personas, todas ellas mayores de edad, resultaron heridas tras recibir impactos de bala en piernas y brazos.

Una versión conocida por El Universal en el sitio donde ocurrió este nuevo caso de sicariato indica que madre e hijo se encontraban en la tienda cuando fueron abordados por los dos pistoleros en moto.
Tal parece, relató un residente del sector, que cuando el sicario le apuntó al hijo Raquel, ella se interpuso y recibió los impactos.
La Policía Metropolitana se pronunció sobre este lamentable hecho e informó que “dos sujetos que se transportaban en una moto, sin mediar palabras accionan un arma de fuego, causándoles las lesiones a la mujer y otras tres personas.
“Al parecer, el ataque iba dirigido contra una persona que estaba en el lugar y quien salió ileso, huyendo del sitio”, señala el reporte policial.
Hace apenas una semana, el 11 de junio, un sicario mató a Lisbeth Carolina Riasco Pérez, de 36 años, en un atentado que era dirigido contra un hombre que salió ileso.
El hecho sucedió en un estadero del sector El Progreso, en Olaya Herrera, y en una persecución, la Policía capturó a los presuntos sicarios, ambos de 17 años.
