Al cartagenero Jesús Manuel Ramos Rojas lo asesinaron mientras celebraba su cumpleaños número 32, en Bogotá. El ataque acuchillo del que fue víctima, ocurrió en una aparente riña a mediados de diciembre y desde entonces luchaba por su vida en el Hospital de Kennedy.
Había esperanza de que él se recuperara, pero tiempo después los médicos les contaron a la Policía que el joven falleció por la gravedad de las heridas.
Los hechos, según lo que le narraron algunos familiares a medios de esa ciudad, se dieron al interior de un bar por el barrio El Amparo (Kennedy), sitio donde Ramos Rojas se encontró con un primo y dos personas más con el fin de festejar su cumpleaños.
Pero luego de las 10 p.m. hubo un cruce de miradas y palabras con las personas que estaban en una mesa cercana a la de Jesús y sus amigos. Luego de eso, uno de esos sujetos se les acercó para increparlos.

En algunos videos de cámaras de seguridad, que ya se encuentra revisando personal de la Sijín, a cargo de las pesquisas, se ve el momento en que uno de los jóvenes que hacía parte del grupo se acerca hasta la mesa donde se encontraba Ramos Rojas. En ese momento su primo se fue por unas cervezas, pero él se dio cuenta de todo mientras las recibía.
Tras ver los manoteos, de inmediato se dirigió a ver qué sucedía, pero en ese momento todo se nubló para Jesús al recibir dos puñaladas en el pecho. El ataque provocó la reacción del familiar de la víctima, quien fue agredido junto a las otras personas que los acompañaba en la mesa. Lea: Investigan muerte de europeo en Cartagena: estuvo en una fiesta electrónica
Lo que más indignación causó todo esto para los familiares de Ramos Rojas es que a los pocos segundos varios uniformados llegaron al punto para atender a un llamado. Y si bien hubo gritos por el callejón e incluso uno de los jóvenes que estaba en el grupo del agresor fue señalado por los familiares, los patrulleros hicieron caso omiso y no lo capturaron.
Lo único que hicieron fue verificar el estado de salud del joven, quien aún con signos de inmediato fue trasladado en una patrulla hasta el hospital donde alcanzó a ingresar a cirugía, pero las dos heridas precordiales fueron mortales y nada pudieron hacer los galenos.

Jesús residía en San Mateo (Soacha) desde hacía menos de tres meses, se había mudado desde Medellín a la capital en busca de un mejor futuro y un empleo estable. De hecho, trabajaba en una empresa en el área de carga y descarga y todo parecía que pintaba de la mejor forma para el inicio del 2024.
