Víctor Manuel García Marimón, según cuentan sus familiares, tenía una mente brillante. Recuerdan que desde niño se destacó en los estudios y en su barrio, Canapote, lo conocían por sus habilidades para la expresión oral y escrita y porque estudió cinco carreras técnicas en el Sena, ocupando siempre los primeros puestos.
Tenía un futuro prometedor, pero las malas decisiones le pasaron factura y a los 32 años, la vida se le acabó en una esquina del barrio Chambacú. Una cuchillada en el tórax, en medio de una riña callejera, fue suficiente para cerrarle los ojos para siempre.
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Los hechos
Este medio habló con Luis, padre de crianza de Víctor Manuel, y contó detalles de lo ocurrido. “Lo que sabemos es que eran las 3 de la madrugada del sábado (12 de octubre), cuando mi hijo fue atacado con un cuchillo por un hombre que vivía en Chambacú y que ahora está huyendo. No sabemos qué pudo causar la pelea”, dijo el padrastro.
La Policía Metropolitana, por su parte, confirmó el hecho de intolerancia y añadió que Víctor murió a eso de las 8:30 de la noche en un centro médico de la ciudad. Tampoco reveló las causas del crimen. Lea: Matan a hombre en panadería de Chambacú, frente a un centro comercial
El familiar está destrozado, pero también siente impotencia porque no lograron sacar a Víctor Manuel del oscuro mundo de las drogas. “Él era muy inteligente, pero se dejó llevar por las malas compañías, por los vicios y terminó alejándose de su familia, de sus sueños, de todo. Nosotros hicimos lo que pudimos, somos una familia cristiana y lo pusimos en oración, pero nada logró que dejara las drogas”, contó Luis.
Añadió que “en varias ocasiones lo internamos y tratamos de rehabilitar, pero fue imposible. Hace 15 días lo buscamos en las calles para intentarlo de nuevo y recibimos una negativa de él. Víctor pasaba por Chambacú buscando drogas y esa era su vida”.
La víctima se dedicaba al reciclaje o a realizar otras actividades en el Mercado de Bazurto y así lograba sobrevivir económicamente. Su pariente contó que el joven tenía una pareja sentimental en el barrio Palestina y allá dormía con frecuencia.
“A veces iba a la casa en Canapote, entonces le dábamos comida, agua, ropa, de todo para que se quedara, pero el decidía irse y ya era algo inevitable”, recalcó el familiar.
Ahora, lo único que espera esta familia es que las autoridades hagan su trabajo y capturen al responsable del homicidio. “Vamos a denunciar oficialmente y esperamos que lo busquen y metan a la cárcel. Nos contaron que ese sujeto cometió homicidio en otra ciudad, entonces es un peligro para la sociedad”, expresó el padrastro de Víctor Manuel.