Lawis José Gaviria Pájaro, de 32 años, desapareció el pasado 20 de junio, cuando salió de su casa en el sector 11 de Noviembre del barrio Olaya Herrera, sin decir a dónde iba. Desde ese día, su familia lo busca y no pierde la esperanza de volverlo a abrazar en la Navidad que se acerca.
Desde ese día no han logrado comunicarse con él ni han recibido señales de vida, por lo que temen lo peor; sin embargo, no paran de buscarlo publicando su foto y compartiendo sus números de teléfono en las redes sociales. El CTI de la Fiscalía también se encuentra en la búsqueda.
Te puede interesar:
Capturan a alias ‘el Alambrico’ con artefacto peligroso en el sur de Bolívar
Lawin es de piel negra, cabello corto y negro y estatura pequeña con cuerpo atlético. Su nariz es ancha y frente cuadrada. Ojos grandes y saltones y sonrisa amplia.
Como características particulares están varios tatuajes en sus manos, su espalda, su pecho y abdomen. Entre los tatuajes está un árbol de la vida, una estrella de David, el nombre Lawis, el nombre Zoraida, una planta con hojas largas, una pantera y un dragón entre otros. Lea: Angustia por desaparición de Lawin Gaviria hace un mes, en Olaya Herrera
“Esperamos que aparezca pronto. Estamos muy preocupados y aunque pasan y pasan los días, no perdemos la esperanza de volverlo a ver”, dijo un familiar del desaparecido, quien tiene una hija.
Si lo ha visto, comuníquese al número 314 8220633, 323 8372623 o a la línea 122 del CTI de la Fiscalía General de la Nación.
Tenga en cuenta
La desaparición forzada en Colombia es un problema grave y complejo, relacionado con el conflicto armado, el narcotráfico y la violencia social. A lo largo de décadas, miles de personas han sido reportadas como desaparecidas, incluyendo guerrilleros, paramilitares, miembros de las fuerzas armadas y civiles. Las víctimas a menudo son objeto de violaciones a los derechos humanos.
El Gobierno y diversas organizaciones han trabajado en la búsqueda de verdad y justicia, pero muchos casos siguen sin resolverse. La Comisión de la Verdad y el Sistema Integral de Verdad, Justicia, Reparación y No Repetición, establecidos en el marco del Acuerdo de Paz de 2016, tienen como uno de sus objetivos abordar este problema.