A Rosa Ofelina Malagón Aguillón la mataron 14 días después de que decidiera separarse de su esposo, el hombre que durante largos años la maltrató física, emocional y psicológicamente. Es él el que supuestamente le quitó la vida a cuchillazos, frente a la mirada atónita de decenas de personas que no sabían qué hacer.
El hecho ocurrió en la mañana del 7 de enero en el barrio La Victoria de Bucaramanga (Santander), en plena vía pública. Las versiones iniciales indican que Rosa Ofelina corrió por ese sector pidiendo ayuda, mientras su esposo iba detrás de ella empuñando el cuchillo con el que la atacó, en al menos, diez oportunidades.

Qhubo Bucaramanga detalló que fue un motociclista el que se arriesgó a intervenir en la violenta agresión. El hombre detuvo su vehículo, y con el casco golpeó al agresor para impedir que siguiera acuchillando a su esposa. Su valerosa acción no logró evitar la muerte de la víctima. La labor de los médicos que la atendieron en un centro asistencial resultó en vano; las graves heridas con las que quedó acabaron con ella instantes después.
En el lugar de los hechos, en el barrio La Victoria, decenas de personas se quedaron golpeando al hombre señalado como el feminicida.
Con golpes y con elementos que encontraban a su paso decidieron hacer justicia a mano propia antes de que uniformados de la Policía Nacional intervinieran y capturaran al señalado, de 74 años.
El presunto feminicida fue trasladado al Hospital Universitario de Santander, donde le atendieron las lesiones que sufrió en el rostro. De acuerdo con el proceso que seguirá en su contra, este miércoles será judicializado por el delito de feminicidio agravado.
El ciclo de violencia que sufrió Rosa Malagón
“Venía siendo víctima de violencia doméstica y física. Agotada de esa vida, había decidido separarse del señor Jorge Gutiérrez para el mes de diciembre del año anterior. Los hechos se generan por la negativa de la víctima en continuar con la relación”. Así explicaron las autoridades de Bucaramanga los móviles de este violento crimen.
Según dio a conocer Qhubo Bucaramanga, Malagón Aguillón trabajaba en una casa de familia de la zona donde fue atacada, y ya estaba prevenida ante tantos ataques por parte de su expareja. Le había dicho a su hija que estuviera pendiente por si su papá la agredía. Pero nada pudo detener su trágico final. Lea también: Lo buscaban por feminicidio en Bogotá y lo capturaron en Magangué
La Alcaldía de Bucaramanga se pronunció para rechazar este feminicidio, que se convirtió en el primero del 2025: “Hemos estado atento de los familiares, activamos la ruta con la Policía, Fiscalía, Gobernación de Santander y demás entidades para la atención inmediata. Prendemos las alarmas para reforzar las acciones de prevención y atención, pues hechos como este no pueden seguir ocurriendo en Bucaramanga”, expresó la directora del Programa de Mujer y Equidad de Género, Angie Cuadros.

