Una avalancha de reacciones y sentimientos ha surgido en el mundo tras la ejecución de la operación ‘Resolución Absoluta’, desarrollada por Estados Unidos en la madrugada del sábado 3 de enero en Caracas, Venezuela. La incursión de militares concluyó con la captura de Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores.
Mientras una parte de la opinión pública celebra y la otra condena la captura del líder del régimen chavista, catalogado como dictador y acusado por EE. UU. de estar vinculado al narcotráfico, una familia en el departamento de Bolívar (Colombia) vive su propia tragedia, entre llanto e impotencia tras el operativo, en el que no hubo bajas estadounidenses pero sí una víctima mortal colombiana. Dicen haber perdido a un ser querido y para ellos no hay nada que justifique su muerte y, mucho menos, que los consuele. Lea: La prisión federal donde está Nicolás Maduro: “Un infierno en la Tierra”
Ese ser que describen como “increíble” era la cartagenera Yohana Rodríguez Sierra, de 45 años y dedicada al comercio independiente. Era una madre soltera que con su amor, esfuerzo y trabajo diario sacó a sus tres hijos adelante en Venezuela, donde vivía desde hacía varios años y donde encontró la muerte en el bombardeo de Estados Unidos para la captura de Maduro.
Hablan los familiares de la cartagenera muerta en el bombardeo de Estados Unidos

“Yohana era una mujer buena, trabajadora, noble, alegre y luchadora. Pasaba viajando entre Caracas y Colombia. Ella nació aquí (en Cartagena) pero siempre buscó nuevas oportunidades, por eso hace muchos años se instaló en Venezuela. En estos momentos vivía en una quinta (casa grande) ubicada en una finca del municipio de El Hatillo, en el Estado de Miranda, a pocos kilómetros de Caracas”, contó Ana Lucía Frías, prima de Yohana.
La familiar explicó a El Universal: “En ese lugar había unas antenas de televisión y telecomunicaciones y fueron las primeras que los aviones estadounidenses bombardearon. Era la una de la madrugada cuando Yohana escuchó una fuerte explosión. Ella dormía con su hija Ana Corina Morales, de 22 años, y se asustaron, por lo que enseguida salieron de la casa al patio para ver qué ocurría, pero a los pocos minutos fueron alcanzadas por proyectiles de ametralladora”.
Aún con angustia, Ana Lucía, la pariente residente en Bayunca, narró que fue justamente la joven Ana Corina quien les avisó lo que pasaba en ese momento. “Ellas vivían solas en ese país y siempre nos comunicábamos por teléfono. En el momento que las impactó los proyectiles, Ana, quien quedó herida, cogió un celular y nos llamó. Nos decía ‘nos están matando, mataron a mi mamá, no sé qué pasa, pero creo que no nos veremos más’. Fue algo horrible, nadie sabía qué pasaba”, relató la familiar.
“Yohana murió al instante, pero Ana Corina sobrevivió y fue llevada a un hospital… la hirieron en una pierna. Ahora está fuera de peligro. Tenemos información que en ese sector hubo varios muertos y heridos, no solo fueron nuestras familiares. La prensa no ha revelado todavía, pero son muchas las personas que perdieron la vida ese día”, añadió.

Tras las primeras informaciones sobre el operativo para capturar a Maduro, las autoridades venezolanas aún no revelan una cifra exacta de víctimas mortales del bombardeo estadounidense sobre Venezuela; el presidente de Estados Unidos, mientras tanto, ha afirmado que no hubo bajas estadounidenses. Aunque medios como The New York Times hablan de 40 fallecidos, otros medios de comunicación dan cuenta de que las cifras preliminares superan las cien personas. Hasta el momento, Yohana es la única víctima colombiana y civil reportada por su propia familia.
“Fueron muchos los inocentes, como Yohana, los que resultaron siendo víctimas”
Los parientes de Yohana y Ana Corina, residentes entre Cartagena, en el corregimiento de Bayunca, y en los municipios de Clemencia y San Jacinto, también en Bolívar, rechazan la manera violenta en que su familiar murió. Aseguran que el gobierno de Estados Unidos actuó consciente, pero sin respeto por los civiles, por la soberanía y por la vida.
“Tenemos conocimiento de que ellos ya sabían dónde estaba Maduro, entonces no entendemos por qué atacaron puntos rodeados de civiles, mientras dormían, cuando ya tenían localizado su objetivo. Es un gobierno sin conciencia humana (el de Estados Unidos), sin respeto por los inocentes, porque, según se dice en Venezuela, son más de 100 los muertos en estos momentos. Ellos querían ejercer su poder como fuera”, afirmó.
A la trágica muerte se suma el hecho de no despedir como se debe a Yohana. “Nos va tocar ver su sepelio por medio de una transmisión en vivo, vía telefónica, porque el cuerpo no lo podemos repatriar debido a que fue una muerte en una operación militar internacional. Es muy lamentable para sus dos hijos que viven en España y Cali (Colombia), porque no van a poder entrar a Venezuela, ya que no hay acceso en estos momentos”, relató.
Otro allegado contó: “Yohana y Ana Corina tenían dos años sin venir a Colombia, pero en el mes de diciembre pasado compraron tiquetes para venir, querían celebrar la graduación de enfermería de Ana, que fue en a finales de noviembre; sin embargo, no pudieron viajar por los problemas diplomáticos recientes. Dejaron el viaje para febrero y ya no se dará”.

La familia comparte su tragedia para que el mundo conozca otro lado de la historia y para que se sepa que Yohana era “una gran madre soltera, hermana, prima y mujer” que murió en una operación geopolítica internacional “en la que nada tenía que ver”.
*Actualización: Yohana Rodríguez Sierra fue sepultada el pasado 6 de enero. Su cuerpo no fue repatriado debido a que se trató de una muerte violenta que, al parecer, permanece bajo investigación judicial.
