La Fiscalía General de la Nación avanzó en un nuevo golpe contra las estructuras criminales que operan en el suroccidente del país, al judicializar a Mauro Sebastián Velásquez Luna y Luis Edwar Díaz Galeano, señalados de integrar la organización ilegal conocida como ‘Autodefensas Unidas de Nariño’ (AUN).
Las capturas se produjeron el pasado 16 de enero durante operativos simultáneos desarrollados en los municipios de Pasto e Ipiales, como resultado de labores investigativas adelantadas por el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI), con el apoyo de la Policía Nacional y el Ejército Nacional. Estas acciones hacen parte de la estrategia institucional para debilitar las estructuras armadas ilegales que afectan la seguridad y la convivencia ciudadana en el departamento de Nariño.

En la capital nariñense, Mauro Sebastián Velásquez Luna fue detenido cuando se movilizaba por un sector del barrio Morasurco. De acuerdo con las indagaciones de la Fiscalía, este hombre cumpliría el rol de cabecilla de escuadra dentro de la organización, siendo el encargado de coordinar el envío de víveres y medicamentos para los integrantes del grupo delincuencial que operan en la región.
Red de apoyo y alcance transnacional de la estructura criminal
Por su parte, Luis Edwar Díaz Galeano fue capturado en el sector Balcones de Ipiales, en un procedimiento conjunto entre el CTI, la Policía Nacional y unidades del Ejército. Según el proceso penal, Díaz Galeano sería uno de los cabecillas de la estructura criminal y tendría la responsabilidad de coordinar el suministro de material de intendencia y alimentos para miembros de las AUN que se encontrarían en territorio ecuatoriano.
Durante el operativo, las autoridades le incautaron un morral táctico multipropósito y un teléfono celular, elementos que serán analizados dentro de la investigación.

Las ‘Autodefensas Unidas de Nariño’ tendrían injerencia delincuencial en municipios como Linares, Samaniego, Sotomayor, Túquerres, La Llanada e Ipiales, donde presuntamente estarían involucradas en homicidios selectivos, extorsiones, secuestros, tráfico y porte ilegal de armas de fuego, desplazamientos forzados y reclutamiento ilícito de menores.
Durante las audiencias concentradas, la Fiscalía imputó a los dos capturados el delito de concierto para delinquir. Ninguno aceptó los cargos formulados por el ente acusador y, por decisión de un juez de control de garantías, deberán cumplir medida de aseguramiento en centro carcelario mientras avanza el proceso judicial en su contra.

