Desde mediados de diciembre, el miedo comenzó a instalarse en el celular de un comerciante del barrio Olaya Herrera. Mensajes insistentes, cada vez más amenazantes, le exigían dinero a cambio de poder seguir trabajando. Detrás de la intimidación, quien escribía aseguraba pertenecer a la temida Oficina de la Costa Bolívar.
Los elemento probatorios recopilados por la Fiscalía General de la Nación, detallan que las exigencias iniciaron con la solicitud de 10 millones de pesos como pago inicial desde el pasado 12 de diciembre de 2025.
Como si fuera poco, a esto se sumaban cuotas mensuales de 300 mil pesos, una condición impuesta para “garantizarle” al comerciante la tranquilidad de continuar con su actividad económica. Con el paso de los días, la presión aumentó. Lea:https://www.eluniversal.com.co/sucesos/2026/01/19/cayo-el-alejo-senalado-extorsionista-que-intimidaba-a-comerciantes-en-cartagena/
Sin embargo, el 6 de enero, los mensajes subieron de tono. La advertencia fue directa: si no cumplía con los pagos, él y sus familiares serían declarados “objetivo militar”. Ante el temor por su vida y la de los suyos, la víctima decidió denunciar los hechos.
Operativo de captura
Tal denuncia activó un operativo del Gaula de la Policía Nacional, que realizó labores de seguimiento y coordinación con la Fiscalía. El plan permitió que el 12 de enero fuera capturado Miguel Alejandro García Torres, de 18 años, en el momento en que, al parecer, recibía el dinero producto de la extorsión.
Con las pruebas recopiladas, un juez con funciones de control de garantías ordenó medida de aseguramiento en centro carcelario contra el joven, señalado como presunto responsable del delito de tentativa de extorsión agravada. Durante las audiencias preliminares, el procesado no aceptó los cargos imputados por la Fiscalía Seccional Bolívar.
El caso se suma a los esfuerzos de las autoridades por frenar la extorsión en Cartagena, un delito que sigue afectando a comerciantes y familias que viven bajo la presión de las amenazas.

