La Fiscalía General de la Nación confirmó este jueves, 5 de febrero, la condena, por actos de corrupción, contra dos ex miembros de la Policía Nacional que prestaban sus servicios en Cartagena.
“Las pruebas aportadas por la Fiscalía General de la Nación permitieron que un juez con funciones de Conocimiento condenara a 8 años de prisión a dos exagentes de la Policía Nacional, involucrados en actos de corrupción”, señala el ente investigativo en una comunicación oficial.

Se trata de Antonio Padilla Quintero y Jaime Enrique Torres Piedrahíta, quienes, según la Fiscalía, fueron hallados coautores del delito de concusión. La decisión judicial se relaciona con hechos registrados la madrugada del 23 de enero de 2016 en el Centro Histórico de Cartagena.
“Los ahora procesados instalaron un puesto de registro y control en el que detuvieron a una pareja que se movilizaba en un automóvil y, simulando que la prueba de alcoholimetría había salido positiva, les exigieron un millón de pesos a cambio de no aplicar las sanciones respectivas”:
Fiscalía General de la Nación.
En la misma sentencia, precisa la Fiscalía, se ordena a los procesados el pago de una multa de 66.66 salarios mínimos legales vigentes y la inhabilidad para el ejercicio de derechos y funciones públicas por 6 años y 6 meses. La decisión judicial se encuentra apelada por la defensa de los investigados.
A la cárcel por extorsionar a mujer a cambio de eliminar información falsa en redes sociales
La Fiscalía también judicializó a Esteban Camilo Jiménez Sánchez por su presunta responsabilidad en exigirl dinero a una mujer en Girardota (Antioquia) a cambio de no publicar y eliminar información falsa en redes sociales.
De acuerdo con la investigación desde 2014 el procesado utilizando un perfil falso, habría publicado fotografías de la víctima y su familia donde eran señaladas de ser delincuentes y en las que ofrecían el pago de una recompensa por su ubicación.
En 2016 Jiménez Sánchez utilizando el mismo perfil, presuntamente transmitió fotografías de una familiar diciendo que era trabajadora sexual. Las publicaciones falsas continuaron hasta 2020.
Posteriormente, en enero de este año la víctima fue contactada desde dos perfiles a través de los cuales le realizaron una exigencia económica a cambio de no continuar exhibiendo información sobre ella y su familia, además de eliminar las divulgaciones anteriores.
La víctima puso en conocimiento de las autoridades el hecho y en medio de una entrega controlada, servidores del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) adscritos al Gaula, con apoyo del Ejército Nacional capturaron al hombre.
El procesado no aceptó los cargos imputados por el delito extorsión en grado de tentativa agravada y fue afectado con medida de aseguramiento en centro carcelario.