Un juzgado condenó a 45 años y 10 meses de prisión a Mauricio Javier Sierra Payares, tras hallarlo coautor responsable del delito de homicidio agravado en contra del ganadero Emiro Segundo Cerro Rodríguez. Además de la pena privativa de la libertad, el juez también le impuso la inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas por el mismo tiempo de la condena.
Los hechos se remontan al 11 de junio de 2016, cuando las autoridades atendieron un llamado de la comunidad que alertaba sobre un vehículo abandonado en la vía que comunica el corregimiento de Juan Arias, en jurisdicción de Magangué (Bolívar), con el municipio de Buenavista (Sucre).
Al llegar al lugar, los uniformados encontraron una camioneta Toyota de placas AXM-244 dentro de una cuneta. En el interior del vehículo estaba el cuerpo sin vida del ganadero Emiro Cerro Rodríguez.
Durante la inspección judicial se evidenció que dentro del vehículo se había registrado un incendio que provocó quemaduras en gran parte del cuerpo de la víctima y daños en el interior.
Investigación permitió esclarecer lo ocurrido
Durante la investigación, la Fiscalía y la Policía Judicial realizaron entrevistas a personas cercanas al ganadero con el fin de reconstruir sus últimos movimientos.
Las indagaciones permitieron establecer que un día antes de su muerte, la víctima llegó a su finca llamada La Montañita acompañado de su conductor, Mauricio Javier Sierra Payares. Testimonios recogidos en el proceso indicaron que el ganadero le pidió a su conductor que bajara dos pimpinas con ACPM del vehículo; sin embargo, solo bajó una y aseguró que luego regresaría por la otra, lo que nunca ocurrió.
Tras quedar en firme la sentencia, el juzgado ordenó expedir orden de captura contra Sierra Payares para que sea recluido en el Centro Penitenciario y Carcelario La Vega, en Sincelejo, donde deberá cumplir la condena.
En la misma decisión judicial fue absuelta Yerlin del Carmen Galindo Durán, esposa de la víctima para la época de los hechos, quien había sido señalada como presunta determinadora del homicidio. No obstante, la Fiscalía y el abogado de las víctimas apelaron esta decisión.
Inicialmente se pensó que el ganadero había sufrido un infarto y que una falla eléctrica provocó el incendio del vehículo, pero con el avance de las investigaciones el caso tomó otro rumbo que permitió establecer que se trató de un homicidio.
