Las autoridades del Atlántico confirmaron, en las últimas horas, que un juez con funciones de control de garantías legalizó la captura de Juan David Taboada Oliveras, de 19 años, por su vinculación en el secuestro extorsivo de las hermanas Sheridan Sofía, de 14 años, y Keyla Nicol Hernández Noriega, de 17.
Las menores desaparecieron al salir de su casa en La Sierrita (Barranquilla) el pasado 17 de febrero y sus cuerpos fueron encontrados el día 28. Estaban enterrados, con tiros de gracia y en una zona enmontada del barrio Maranatha, en Malambo.

La audiencia de formulación de imputación y solicitud de medida de aseguramiento quedó para el viernes 6 de marzo, según dijeron medios de ese municipio. Cabe mencionar que junto con Juan David fue aprehendido un menor, de 17 años, que también está en proceso judicial. Las capturas fueron posibles gracias a una persona que se comunicó con las autoridades y aseguró tener información contundente de la participación de estos sujetos en los crímenes. Lea: Esta es la hipótesis revelada por las autoridades sobre el macabro crimen de las 2 hermanas
En entrevistas, la hermana mayor y la madre de las bachilleres también señalaron a uno de los ahora investigados. La mamá contó que uno de ellos era novio de una de sus hijas y que tenían poco tiempo juntos. Aseguró que se conocieron por las redes sociales y que el pasado Martes de Carnaval (17 de febrero) ese joven se comunicó con las adolescentes a eso de las 12 de la medianoche y las invitó a una fiesta en Rebolo.

En dicha fiesta y según las investigaciones de la Policía Nacional, una de las víctimas dejó su celular en una silla y otro asistente se percató de eso y lo revisó, confirmando que la menor estaba entregando información sobre uno de los jóvenes ahora capturados a una banda criminal enemiga. La Policía maneja la versión de una retaliación entre Los Pepes y Los Costeños, organizaciones que mantienen disputas por el control de actividades ilícitas en el área metropolitana.
No es claro qué pasó en la fiesta, pero las autoridades consideran que el 18 de febrero las menores ya habían sido asesinadas y luego trasladadas a una fosa común. Los cuerpos fueron descubiertos por residentes del sector que no soportaban los malos olores en la zona y decidieron revisar de dónde provenía. El 2 de marzo Medicina Legal las identificó por sus tatuajes.

Más detalles del cruel doble homicidio de las dos adolescentes
La madre de las víctima aseguró que nunca le dio permiso a las menores para que salieran de la casa, incluso, las llamó para que regresaran y le respondieron “ya vas a joder otra vez”. También contó que no conoce personalmente al dicho novio de una de sus hijas.
Además, la mamá contó que en medio de la desaparición de las niñas, recibió llamadas extorsivas donde le pedían 50 millones de pesos para devolver a las adolescentes y si no ocurría, las asesinarían.

