Semana Santa es tiempo de reflexión y de repasar aquellos pasajes bíblicos que nos han enseñado desde niños. También es tiempo de compartir en familia con alegría y fraternidad, pero en el barrio El Reposo de Cartagena hay una que se encuentra reunida hoy por la tragedia, el dolor y la impotencia.
Es la familia de Roberto Carlos Valdiris Rodríguez, de 23 años, a quien asesinaron a balazos en la madrugada del domingo 29 de marzo, frente a un establecimiento público de dicha comunidad, según reportó la Policía Nacional en un comunicado.
La institución también informó que se trató de un sicariato ya que testigos contaron que la víctima fue baleada por un sujeto a bordo de una moto, y que luego escapó; sin embargo, los allegados a Roberto Carlos creen que todo se trató de una trampa mortal.
¿Un conocido lo traicionó? Esto contó la familia de Roberto
“Nosotros queremos dejar claro que él era albañil y así se ganaba la vida. Es falso que pertenecía a una banda criminal, como andan diciendo portales en Facebook. También queremos contar que ese día él no iba a salir y un conocido le insistió y lo buscó en su casa para que lo hiciera”, dijo un familiar de la víctima.
Explicó que “el sábado él trabajó y en la noche lo fue a buscar un sujeto para salir a tomar, pero Roberto le dijo que no, que no tenía dinero, pero esa persona se ofreció a pagarle todo para que fuera, entonces él nos dice que va pero no se demora”. Lea: A Roberto Carlos le quitaron la vida al salir de un estadero en El Reposo
Según los parientes, el hoy occiso salió a eso de las 9 de la noche de su casa y horas después los llamaron para informarles lo ocurrido a solo una cuadra de su vivienda.
“No sabemos muy bien como pasó todo, pero conocidos nos han relatado que Roberto Carlos estaba de parrillero en una moto con otro muchacho, es decir, habían tres personas en la moto. Cuando Roberto y el otro chico bajaron del vehículo, el conductor les disparó más de diez veces a los dos”, explicó.
Roberto falleció casi de inmediato, mientras que el otro joven quedó herido y hoy se debate entre la vida y la muerte en un hospital. Sobre el conductor de la moto no hay mayores detalles, pero los parientes creen que si la víctima estaba arriba de la moto es porque lo conocía. Por eso no descartan que un Judas” lo hubiera “vendido o entregado”
Para estos días de recogimiento espiritual es bueno recordar el capítulo Jeremías 17:5 que dice “así ha dicho Jehová: Maldito el varón que confía en el hombre, y pone carne por su brazo, y su corazón se aparta de Jehová” ya que advierte sobre las consecuencias de depositar la confianza ciega en la fuerza humana.
