La Fiscalía General de la Nación ha dado un paso decisivo en el esclarecimiento de hechos delictivos que han afectado la tranquilidad de los habitantes del Valle del Cauca.
Un juez de control de garantías impuso medida de aseguramiento en centro carcelario contra Víctor Alfonso Pretelt Gutiérrez, alias ‘Pretelt’, señalado como presunto responsable de un grave caso de secuestro, extorsión y desplazamiento forzado ocurrido en el distrito de Buenaventura.
Los hechos que motivaron la captura se remontan a septiembre de 2016. Según la investigación liderada por un fiscal especializado de la Seccional Valle del Cauca, Pretelt Gutiérrez habría formado parte de un grupo de hombres armados que irrumpió violentamente en la vivienda de un ciudadano.
Bajo amenazas, el grupo retuvo a la víctima en contra de su voluntad con el objetivo de exigirle la entrega de una suma de dinero que supuestamente se encontraba oculta en el inmueble.
El capturado fue imputado por tres delitos
Ante la negativa del propietario de entregar los fondos exigidos, los atacantes procedieron a golpearlo brutalmente. No conformes con la agresión física, los delincuentes saquearon la vivienda, apoderándose de diversos elementos de valor y electrodomésticos.
La gravedad de las amenazas proferidas por este grupo criminal obligó a la víctima a abandonar su hogar de manera inmediata por temor a ser asesinado, configurándose así el delito de desplazamiento forzado. Se presume que, tras la huida del afectado, los atacantes, incluido el hoy procesado, tomaron posesión ilegal del inmueble.
La captura de Pretelt Gutiérrez se materializó mediante una diligencia de registro y allanamiento en el barrio Lleras, ejecutada por funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) con el respaldo de unidades de la Armada Nacional. Durante el operativo, las autoridades incautaron tres teléfonos celulares que serán fundamentales para el avance de las pesquisas.
La Fiscalía imputó al detenido los cargos de secuestro extorsivo, hurto calificado y desplazamiento forzado, todos con agravantes. Pese a la contundencia de las pruebas, el procesado no aceptó los cargos, por lo que deberá enfrentar su juicio desde un centro penitenciario.