En una contundente respuesta frente a los delitos que vulneran la integridad de la infancia en el departamento de Bolívar, la Policía Nacional, a través de su Policía Judicial de Infancia y Adolescencia, logró la captura de un joven de 20 años en el municipio de Maríalabaja. El ciudadano era requerido de forma prioritaria por las autoridades judiciales bajo la grave acusación de acceso carnal abusivo con menor de 14 años.
La detención se llevó a cabo en la calle Santander, puntualmente en el sector conocido como Bajo. Hasta allí llegaron los uniformados para hacer efectiva la orden de captura, la cual había sido emanada por el Juzgado Promiscuo Municipal de la mencionada localidad.
De acuerdo con el expediente y las indagaciones coordinadas de manera articulada con la Fiscalía General de la Nación, los hechos se habrían desencadenado cuando el hoy capturado aprovechó el vínculo de confianza que sostenía con el entorno de la víctima. El investigado se ofreció a transportar en motocicleta a una adolescente de tan solo 13 años con el supuesto fin de llevarla a su lugar de residencia.

Sin embargo, las investigaciones apuntan a que el conductor desvió la ruta establecida y trasladó con engaños a la menor hasta su propio domicilio. Fue en el interior de dicho inmueble donde presuntamente se perpetraron los actos ilícitos que hoy son materia de un riguroso proceso penal.
Pronunciamiento oficial y medidas judiciales tras el caso de abuso en Marialabaja
Tras materializarse el arresto, el procesado fue conducido ante las autoridades competentes para el desarrollo de las audiencias preliminares. Durante la diligencia de imputación de cargos, el joven de 20 años decidió no aceptar la responsabilidad por el delito de acceso carnal abusivo con menor de 14 años.
No obstante, ante la contundencia de los elementos materiales probatorios presentados por el ente acusador, un juez de la República dictó una medida de aseguramiento preventiva en centro carcelario.

El coronel Diego Fernando Pinzón Poveda, comandante del Departamento de Policía Bolívar, se pronunció de forma enérgica ante este suceso, reafirmando el compromiso institucional de la Policía frente a la protección de las poblaciones más vulnerables:
“No escatimamos esfuerzos para ver tras las rejas a todos aquellos que arremetan contra la integridad de nuestros niños, niñas y adolescentes. Por eso seguimos invitando a los padres de familia a estar más pendientes de sus hijos y a actuar cuando noten comportamientos inusuales. El silencio, la soledad y el aislamiento social son algunas señales que podrían indicar que están siendo víctimas de acoso o abuso sexual”.
Con este resultado, la institución policial reitera que las líneas de atención permanecen habilitadas de forma permanente para denunciar cualquier conducta que ponga en riesgo los derechos y la vida de los menores de edad en la región.

