El candidato presidencial colombiano de izquierda Iván Cepeda aseguró que, si gana las elecciones presidenciales cuya primera vuelta se celebrará el próximo domingo, indicó que de convertirse en presidente retomará las conversaciones con la guerrilla del Ejército de Liberación Nacional (ELN), aunque dejó claro que buscará resultados concretos y no prolongar negociaciones indefinidas.
El aspirante del Pacto Histórico afirmó en una entrevista con EFE que su intención es reactivar un proceso de diálogo que, según recordó, acumula cerca de tres décadas sin alcanzar un acuerdo definitivo. En medio de la campaña presidencial, Cepeda aparece como favorito en las encuestas de intención de voto, aunque los sondeos apuntan a una eventual segunda vuelta prevista para el 21 de junio.
Iván Cepeda propone un diálogo “eficiente” con el ELN
“Vamos de entrada a buscar que el diálogo que lleva ya 30 años con el Ejército de Liberación Nacional fructifique”, expresó el candidato al explicar el enfoque que tendría su eventual política de negociación con ese grupo armado.
Cepeda insistió en que el proceso deberá desarrollarse bajo criterios de efectividad y con avances verificables. “Sobre la base de un diálogo absolutamente eficiente, no simplemente de seguir en diálogos eternos; aquí tiene que haber hechos”, señaló. Lea: Abelardo de la Espriella propone cadena perpetua para abusadores de menores
El dirigente reconoció que existe escepticismo frente a una nueva negociación con el ELN debido a los múltiples intentos fallidos de distintos gobiernos colombianos. Sin embargo, defendió la posibilidad de alcanzar un acuerdo pese a las dificultades históricas del proceso.
“Es obvio que haya razones de escepticismo después de tantos años de diálogo que no han terminado en un acuerdo”, manifestó Cepeda al referirse a los acercamientos que al menos seis presidentes colombianos han sostenido con esa guerrilla.

El candidato recordó además que durante las negociaciones con las antiguas Farc también existía desconfianza sobre la viabilidad de un pacto de paz, aunque finalmente se logró la firma del acuerdo de 2016 durante el gobierno de Juan Manuel Santos.
“Con las Farc existía también esa desconfianza y se pudo hacer el acuerdo”, sostuvo Cepeda, quien considera que sí es posible construir un entendimiento con el ELN “obviamente con rigor y método”.
El aspirante presidencial participó en los diálogos de paz desarrollados en La Habana con las Farc y también integró el equipo negociador en las conversaciones adelantadas con el ELN durante el gobierno del presidente Gustavo Petro.
Desde su perspectiva, Colombia necesita cerrar un ciclo de violencia que se ha prolongado por décadas. Por ello, aseguró que su administración mantendría una política orientada a la búsqueda de la paz como eje central de gobierno. Lea también: “Todo iba bien hasta que llegó Oviedo”: Briceño sobre fórmula de Paloma Valencia
“Hay un artículo de nuestra Constitución que ordena que la paz debe ser buscada como un deber de los ciudadanos y, por supuesto, del Gobierno”, afirmó Cepeda al explicar que revisará cuidadosamente las medidas implementadas en los últimos años dentro de la política de “paz total”.
Sobre las disidencias de las Farc, el candidato indicó que evaluará cada caso de manera individual antes de decidir si se mantienen o abren nuevas conversaciones con esos grupos armados ilegales.
Cepeda señaló que analizará “cada situación de una manera puntual y sobre todo el nivel de compromiso y voluntad que hay” para determinar la viabilidad de eventuales procesos de negociación con esas estructuras.
Las disidencias están integradas por combatientes que rechazaron el acuerdo firmado en 2016 o abandonaron posteriormente el proceso de paz. Según explicó el candidato, esos grupos han ocupado zonas del territorio nacional que quedaron vacías tras la desmovilización de las Farc.
El dirigente político defendió además la importancia histórica del acuerdo alcanzado hace casi una década con esa antigua guerrilla, al considerar que permitió ampliar la participación política en sectores rurales y modificar el rumbo del conflicto armado en el país.
“El acuerdo de paz fue un giro histórico en Colombia”, afirmó Cepeda, quien reconoció que la implementación aún enfrenta dificultades y capítulos pendientes, pero aseguró que su eventual gobierno mantendría el compromiso de continuar desarrollándolo durante los próximos cuatro años.

