El sonido de los disparos volvió a sembrar el pánico en el sector de La Favorita, en pleno centro de Bogotá. Mientras la víctima del atentado era auxiliada y trasladada de urgencia a un centro médico, varias patrullas de la Policía ya recorrían las calles cercanas en busca del responsable.
La reacción fue inmediata. Con la información suministrada por la Central de Comunicaciones, los uniformados activaron un plan candado para impedir que el sicario escapara entre las concurridas vías de la localidad de Los Mártires. La persecución se extendió por varios puntos del sector hasta que los agentes detectaron a un joven que intentaba alejarse apresuradamente por la carrera 17.
Al practicarle un registro, los policías encontraron en su poder una pistola, un proveedor y un supresor de sonido. El hallazgo despertó aún más las sospechas de los investigadores, quienes poco después establecieron que se trataba de alias ‘Papucho’, un adolescente de apenas 17 años que figura en varias investigaciones por hechos violentos ocurridos en la capital.
Según las autoridades, el menor no sería un delincuente cualquiera. Los reportes de inteligencia lo relacionan con al menos 20 homicidios perpetrados en diferentes sectores de Bogotá, especialmente en la localidad de Ciudad Bolívar, una de las zonas más golpeadas por la violencia criminal.
Los investigadores ahora buscan establecer si alias ‘Papucho’ actuaba por cuenta propia o si hacía parte de una estructura delincuencial dedicada al sicariato. La hipótesis que cobra fuerza es que el adolescente estaría vinculado a una organización encargada de ejecutar ataques armados en distintos puntos de la ciudad.
Tras su captura, el joven fue presentado ante las autoridades competentes para responder por los delitos de homicidio y porte ilegal de armas de fuego. Un juez de la República le impuso medida de aseguramiento en un centro de internamiento mientras avanzan las investigaciones para esclarecer su presunta participación en otros hechos de sangre.
Entre tanto, la persona que resultó herida durante el atentado permanece bajo atención médica, mientras las autoridades continúan recopilando pruebas para determinar el alcance de las actividades criminales atribuidas al menor.

