Una reunión marcada por el dolor y los recuerdos terminó convirtiéndose en una nueva escena de violencia. La madrugada de este jueves 18 de junio, hombres armados irrumpieron en un velorio que se realizaba en el barrio Santuario, de Barranquilla, y desataron una ráfaga de disparos contra los asistentes.
El ataque ocurrió en la calle 45B con carrera 8D, donde familiares, amigos y vecinos acompañaban las honras fúnebres de Luis Cañate Berrio, un joven que había fallecido días después de ser víctima de un atentado a bala perpetrado el pasado 14 de junio en el barrio El Valle.
De acuerdo con las primeras versiones recopiladas por las autoridades, cuatro hombres que se movilizaban en dos motocicletas llegaron hasta el lugar y, sin mediar palabra, abrieron fuego contra las personas que se encontraban en el velorio. El estruendo de las detonaciones sembró el pánico entre los presentes, quienes buscaron refugio mientras otros intentaban auxiliar a los heridos.
En medio de la confusión, cuatro personas resultaron alcanzadas por los proyectiles. Todas fueron trasladadas de urgencia al Camino La Murillo; sin embargo, uno de los lesionados no logró sobrevivir.
La víctima fatal fue identificada como Denilson Otero Lara, de 24 años, quien recibió un impacto de bala en el hemitórax izquierdo. Las autoridades indicaron que registraba una anotación judicial por el delito de fabricación, tráfico y porte de armas de fuego. Le puede interesar: Eliana Raquel Medrano, la mujer que perdió la vida a manos de su pareja; dejó 4 hijos
Los otros tres heridos permanecen bajo observación médica. Se trata de María Alejandra Berrio De La Rosa, estudiante de enfermería de 24 años, quien sufrió una herida en el antebrazo izquierdo; Javier Eduardo De La Rosa Polo, operador logístico de 23 años, lesionado en una de sus piernas; y Santiago Andrés Pérez Guzmán, electricista de 21 años, quien recibió un disparo en el cuello.
El atentado ocurrió precisamente durante las exequias de Luis Cañate Berrio, cuya muerte ya era investigada por las autoridades. Ahora, el nuevo hecho de sangre aumenta la preocupación entre los habitantes del sector y deja más interrogantes sobre los móviles detrás de la cadena de hechos violentos.
Las primeras líneas de investigación apuntan a que el ataque estaría relacionado con disputas y conflictos que involucrarían a algunas de las personas que se encontraban en el lugar. No obstante, las autoridades avanzan en la recolección de testimonios y elementos probatorios para esclarecer lo sucedido e identificar a los responsables.

