El número de víctimas mortales por el doble terremoto en Venezuela, el pasado 24 de junio, va en aumento y las cifras oficiales a la fecha (sábado 27 de junio) son 920 fallecidos y 3.360 heridos.
La Guaira, epicentro de la tragedia, está destruida y su gente destrozada. En cada rincón hay personas entre gritos y llanto buscando parientes entre los escombros y cientos de rescatistas intentando hallar vida en sitios donde ya no se escucha nada, solo el silencio de la impotencia.

Pero a kilómetros de La Guaira y Caracas hay una familia viviendo ese mismo dolor y ese sentimiento de tener las manos atadas por no poder hacer más que resignarse a que un fenómeno natural les arrebató dos seres queridos.
Es la familia de Yeimi Velásquez Rivera, 41 años, y Moisés Ovalle Velásquez, 15, madre e hijo arjoneros que perdieron la vida en el terremoto. “Ellos estaban en el cuarto piso de un edificio en La Guaira, donde tenían unos 15 años viviendo, cuando ocurrió el sismo”, contó Yenerlín, residente en Arjona y hermana de Yeimi. Lea: UNICEF pide proteger a los niños separados de sus familias después del terremoto
La familiar añadió que “en ese apartamento vivía mi hermana, mi sobrino Moisés, y mi cuñado, que sí es oriundo de Venezuela y se salvó porque ese día estaba trabajando en otro lugar, él es policía. Otra hermana que vive allá fue quien nos confirmó que Yeimi y mi sobrino no sobrevivieron y que sus cuerpos estaban en los escombros”. Moisés era colombo-venezolano.

Hace pocas horas Yenerlín le confirmó a El Universal que los cuerpos de Yeimi y su hijo Moisés fueron sacados del derrumbado edificio y trasladados a una morgue. También les informaron, desde Venezuela, que tres parientes más de ellos también murieron en la tragedia.
La tragedia de una familia arjonera que perdió seres queridos en Venezuela
“Unos primos nuestros, llamados Libis Tapias, Julio Caraballo y Daniela Caraballo, y que vivían en ese mismo edificio, pero en el primer piso, estaban desaparecidos y su carro también, pero ya nos confirmaron que también murieron”, contó la familiar.
Sobre Yeimi recordó que era peluquera a domicilio y también atendía clientes en su apartamento, pero frecuentemente estaba cuidando a Moisés, su único hijo. La describe como una gran madre, hermana y mujer y solo espera que reciba un último adiós digno, junto a su hijo que tanto quería y que con frecuencia viajaba a Arjona para visitar a sus seres queridos.

“Lo que más deseamos es el acompañamiento y ayuda de las autoridades de Colombia en este duro momento”, dijo la hermana quien está a la espera del pronunciamiento de los forenses que determinarán si los cuerpos pueden ser trasladados hasta Arjona, en Colombia. “Que la Gobernación de Bolívar y la Cancillería nos brinde su solidaridad en estos momentos que estamos viviendo”, agregó la familiar.
En Cartagena hay dos puntos de acopio autorizados por la Alcaldía Mayor. Son el Centro Intégrate, en el barrio El Líbano, carrera 49 #31B-125 y la Oficina de Gestión Social, ubicada en la Plaza de la Aduana del Centro Histórico. Ambos funcionan en horario de 8 a. m. a 4 p. m.
