“Yo solo pido que las autoridades hagan su trabajo, que se esfuercen y que esta muerte no quede como muchas: impune. Mi mamá no murió de una enfermedad, ella fue violada y asesinada”.
Entre el dolor, la impotencia y los deseos de verdad se encuentra Angie Franco, de 19 años, hija de Claudia Pájaro Hernández, la mujer hallada muerta sobre su cama, en la noche del domingo 28 de junio, en una casa de Isla de Belén, sector del barrio Fredonia. Lea: Las hipótesis por la muerte de Claudia Pájaro Hernández en su casa, en Fredonia
Angie habla en nombre de sus dos hermanos, quienes en la mañana de ayer sepultaron a su madre en medio del más grande repudio. “Yo vivía con ella, pero en abril pasado me salió un trabajo en Barranquilla y me fui para allá. Venía cada 15 días a estar con ella, pero hablábamos todos los días, muchas veces”, afirmó la joven.
“La última vez que hablé con ella fue el sábado 27 de junio, a las 9:30 de la noche. Ella estaba bien de salud, no me dijo nada raro. Pero el domingo le mandé mensajes y no me respondió. Los vecinos contaron que tampoco salió de la casa ni fue a trabajar. Ella laboraba en una casa de familia”, explicó Angie.
Tras percatarse que Claudia, de 43 años, no salía de la vivienda, los vecinos abrieron la puerta y encontraron a la mujer sin vida a eso de las 8 de la noche del domingo. Llamaron a las autoridades para la inspección del cuerpo, pero llegaron el lunes a eso de las 10 de la mañana.
Más detalles del caso: sus hijos piden que el caso sea investigado
“El CTI demoró mucho para levantar el cuerpo de mi mamá y eso hizo que los vecinos se metieran a la casa y la escena del crimen fuera alterada porque, incluso, había un machete al lado de la cama y alguien se lo llevó”, dijo la hija.
Angie dice sentirse indignada con el trato que en Medicina Legal le han dado al caso. “Ellos estudiaron esta ciencia, nosotros confiamos en sus dictámenes, pero uno de los funcionarios me preguntó que si mi mamá sufría de una enfermedad y yo le dije que sí y prácticamente me dijo que murió de eso, pero es falso porque ella tenía era bipolaridad y esquizofrenia. Pero en su cuerpo hay heridas y moretones, además de afectaciones en sus partes íntimas, como si la hubieran violado”, dijo.
“También me dijeron que todo estuvo demorado en la investigación por culpa del Mundial, algo que me parece mal dicho. Además, que no podían saber si estaba abusada sexualmente porque ya estaba en alto grado de descomposición, pero fue culpa de ellos por dejar el cuerpo sin atención por tantas horas”, señaló Angie.
Sobre el posible asesinato o feminicidio de su madre Angie contó que “17 días antes de que la mataran, ella fue amenazada por una persona del sector. Conozco quien es la persona y las razones y solo espero que investiguen. Otra cosa que me parece rara es que una vecina tenía el celular de mi mamá y solo muchas horas después se lo dio a las autoridades”.
“Mi mamá, pese a su diagnóstico mental, era saludable y tenía una vida normal. Nunca se metía con nadie. No creemos que fue una muerte natural, como lo quieren hacer pasar. Mi mamá estaba semidesnuda, con heridas en su cuerpo y moretones”, contó Angie.
