Pedro Antonio Orozco Patiño, de 52 años, fue asesinado en la mañana del martes 7 de julio mientras descansaba en la finca donde trabajaba como cuidador, ubicada sobre la vía que comunica al corregimiento de Palermo con el casco urbano del municipio de Sitionuevo, en el departamento del Magdalena.
De acuerdo con la información preliminar, el crimen ocurrió hacia las 9:40 de la mañana, poco después de que la víctima regresara de comprar alimento para unos pollos de engorde que eran criados en el predio rural. Luego de realizar esa diligencia, ingresó a la vivienda de la finca para descansar.
El ataque ocurrió dentro de la vivienda
Las primeras versiones indican que, mientras Orozco Patiño permanecía en el inmueble, dos hombres armados llegaron hasta el lugar, ingresaron sin mediar palabra y le dispararon en repetidas ocasiones.
Como consecuencia del ataque, el hombre recibió impactos de bala en el cuello, el pómulo y uno de sus brazos. Además, varios proyectiles impactaron contra las paredes de la vivienda, evidenciando la violencia con la que fue perpetrado el homicidio.
Tras cometer el crimen, los responsables escaparon del sitio con rumbo desconocido, sin que hasta el momento se conozca su identidad o el medio utilizado para huir.
Pedro Antonio Orozco Patiño llevaba aproximadamente cinco años desempeñándose como cuidador de la finca, labor que realizaba de manera permanente en el predio rural.
Las autoridades fueron alertadas de lo ocurrido y se desplazaron hasta el lugar para adelantar la inspección técnica del cadáver y recopilar elementos materiales de prueba que permitan esclarecer las circunstancias del homicidio, identificar a los responsables y establecer los móviles que rodearon este nuevo hecho de violencia en el municipio de Sitionuevo.

