José Luis Cogollo Arnedo, según sus allegados, soñaba con brindarle lo mejor a sus seres queridos y consideró que fuera del país podía conseguir mejores ingresos económicos y así cumplir todos sus proyectos.
El hombre, de 42 años, en su juventud perteneció al Ejército Nacional de Colombia, institución de la que aprendió mucho y que lo llenó de orgullo y pasión. Con esos conocimientos militares decidió viajar el pasado mes de mayo hasta Ucrania y combatir para el Ejército de ese país, en medio de la violenta guerra con Rusia.

Salió del barrio Venecia, en el municipio de San Martín de Loba, sur de Bolívar, hasta Ucrania, y con frecuencia se comunicaba telefónicamente con sus seres queridos, hasta que hace pocos días dejó de hacerlo. Sus familiares pensaron lo peor.
Entre allegados a José Luis y portales de noticias del municipio se conoció que el pasado 6 de julio el joven fue hallado sin vida en una zona de constantes enfrentamientos. Tal parece que sus compañeros fueron quienes confirmaron la información de su muerte a los familiares. Lea: Lo condenan a más de 8 años de prisión por intento de homicidio en Cartagena
Ahora, sus seres queridos solo esperan que las autoridades colombianas y ucranianas lleguen a un acuerdo y repatriar el cuerpo sin vida lo más pronto posible, para despedirlo con amor y en familia.
Guerra entre Rusia y Ucrania: colombianos muriendo y desapareciendo
Cabe mencionar que son frecuentes los asesinatos de colombianos en medio de la guerra entre Ucrania y Rusia. Organizaciones de derechos humanos han informado que los reclutadores invitan y persuaden a ex militares y ex policías de Colombia para que viajen a Ucrania o Rusia y peleen en dicha guerra a cambio de un salario mensual superior a los 5 millones de pesos, lo que termina siendo una mentira.
En otras ocasiones, cuando el salario sí es cancelado, los “mercenarios” no logran enviarlo a sus parientes o disfrutarlo porque terminan muertos y sus cuerpos desaparecidos en territorio del país oponente. Los cuerpos que han logrado ser repatriados demoran hasta 6 meses para volver a sus ciudades.

En el caso de José Luis, cabe anotar que, pese a que la información fue suministrada por compañeros en el área, familiares y medios de comunicación, solo las autoridades oficiales deberán confirmar si ha muerto o está desaparecido.