Sara Milena Echeverría Alcendra salió del barrio Manantial, en Soeldad (Atlántico), con la ilusión de cumplir uno de sus anhelos: mejorar su figura después de varios meses de preparación. Con la tranquilidad de haber realizado los exámenes y cumplir los requisitos médicos, se dirigió hasta una clínica del barrio El Porvenir, en el norte de Barranquilla, donde se sometería al procedimiento estético que cambiaría el rumbo de su historia.
Lo que para ella representaba un nuevo comienzo terminó convertido en una tragedia. Su padre, Rosier Echeverría, aseguró a los medios de comunicación que la mujer cumplió con todos los protocolos exigidos antes de la intervención y que, hasta ahora, la familia no encuentra una explicación a lo ocurrido.
“Ella hizo todo el procedimiento como era. Entregó sus exámenes mucho antes y todo salió bien. Antes de las 7 de la mañana me dijo que ya iban para la clínica, después de dejar a la niña en el colegio“, recordó el progenitor.
En medio de su dolor explicó, fue el esposo de Sara Milena quien le informó que la mujer había ingresado al quirófano sobre las 10:00 de la mañana y que se encontraba tranquila antes de iniciar la intervención. No obstante, horas después recibió una llamada que cambió por completo el panorama.
“Todo iba bien hasta que me comuniqué con el esposo, quien me dijo que ella entró relajada. Pero al mediodía me llamaron para decirme que Sara se había puesto mala. Si todo salió bien y los exámenes estaban bien, ¿qué explicación tienen para decirme que se puso mal?“, cuestionó el padre.
La familia claridad a la clínica que practicó el procedimiento estético
Rosier Echeverría también aseguró que, en un primer momento, les informaron que el procedimiento aún no había comenzado. Sin embargo, afirmó que esa versión les generó dudas cuando pudieron ver el cuerpo de su hija. “Nos dijeron que no había comenzado el procedimiento, pero nosotros bajamos y vimos que sí tenía unos procedimientos realizados“, manifestó.
El familiar explicó que Sara Milena tenía previsto someterse a procedimientos estéticos en los senos y el abdomen. Además, recordó que durante meses se preparó para la cirugía, logrando bajar de 100 a 69 kilogramos con el propósito de cumplir con las recomendaciones médicas.
Asimismo, reveló que desconocía la decisión de su hija de practicarse la intervención, pues ella evitó contarle por temor a que se opusiera.
“Ella no me contó nada porque sabía que yo soy una persona muy estricta con esas cosas. Solo me enteré al final, porque sabía que la iba a regañar y que no le iba a permitir hacerse esa cirugía, aunque ya era mayor de edad“, expresó.
Por el momento, la muerte permanece por “establecer” y Fiscalía adelanta las investigaciones correspondientes.

