La muerte del cartagenero Luis Alberto Ortiz Mesa, un trabajador de la construcción y DJ de eventos familiares de 33 años, continúa causando profundo dolor entre sus seres queridos. Más de un mes después del crimen ocurrido en la localidad de Suba, en Bogotá, su compañera sentimental asegura que el caso avanza lentamente y teme que el responsable permanezca en libertad mientras la investigación sigue en curso.
De acuerdo con el testimonio de su esposa Jennifer Álvarez al Q’Hubo y a la emisora Sistema Alerta 104.4 FM , todo se habría originado el pasado 6 de junio durante una reunión realizada en el barrio El Codito. Ella y Luis Alberto habían sido contratados para prestar servicios de sonido y logística.
En medio de una discusión entre varios asistentes, el hombre intervinó con la intención de evitar que la situación se saliera de control, lo que, según la mujer, provocó un enfrentamiento con quien posteriormente sería señalado como el presunto agresor.
Una invitación terminó en tragedia y sangre en Suba
Jennifer relató que días después recibió mensajes intimidantes a través de redes sociales. Sin embargo, el 14 de junio, cuando ambos estaban en su vivienda, una conocida los invitó a una fiesta infantil en un salón comunal del sector de Suba Rincón. Convencido de que el conflicto había quedado atrás, Luis Alberto decidió asistir.
Según la versión entregada por la mujer, apenas llevaban unos minutos en el lugar cuando un hombre apareció y le disparó en repetidas ocasiones, causándole heridas fatales. Aunque familiares y algunos presentes intentaron trasladarlo de urgencia al Hospital de Suba, llegó sin signos vitales.
Desde entonces, Jennifer afirma vivir con temor por su seguridad y la de su hijo de nueve años. Sostiene que ha impulsado el proceso judicial, pero asegura que aún no se ha materializado la captura del presunto responsable. Entre lágrimas, recordó a su pareja como un hombre trabajador, dedicado a su familia y apasionado por la música.

