“Agarren a ese tipo, el de blanco, va corriendo”, “cójanlo, cójanlo, estaba robando acá adentro”. Frases como esas fueron lanzadas a todo pulmón, en la noche del martes 4 de agosto, por residentes en el conjunto residencial Territorio Mío, en Cartagena.
Seguido de esos gritos, hubo sonidos de sirenas de la Policía Nacional y un grupo numeroso de personas salieron de sus apartamentos para perseguir a unos hombres. En un principio hubo caos y miedo; no estaba claro qué ocurría, pero para todos era un acto delincuencial.
Desde los balcones de los pisos más altos, las personas grababan lo que abajo ocurría. Con sus celulares filmaban lo que era una persecución y mencionaban que unos dos o tres sujetos extraños, uno de ellos vestido de blanco, subieron al piso siete para cometer un hurto. Otros aseguraban que era otro piso y que le habían quitado unas pertenencia a uno residente del lugar.
Entre las especulaciones y el alboroto llegaron uniformados de la Policía Metropolitana para controlar la situación. Tal parece que los presuntos ladrones fueron atrapados y la comunidad intentó lincharlos, pero los patrulleros lo impidieron.
Este medio se comunicó con la Policía Nacional para conocer detalles del caso, pero a la fecha no ha entregado un reporte. Aunque en el conjunto residencial informaron que hubo capturas por este hecho, las autoridades no lo confirmaron.
¿Por qué no tomar justicia por mano propia en Colombia?
En Colombia, tomar justicia por mano propia no está permitido por la ley y conlleva graves consecuencias legales, sociales y de seguridad. El Estado es el único que posee el monopolio legítimo de la fuerza y la administración de justicia.
1. Consecuencias penales y legales
Delito de lesiones o la muerte: Golpear, linchar o causar cualquier daño físico a un presunto delincuente constituye un delito. La persona que lo hace puede ser procesada por lesiones personales o el delito de homicidio.
Cárcel para los agresores: La ley colombiana no justifica la violencia comunitaria como legítima defensa colectiva. Quienes participan en linchamientos se exponen a penas de prisión significativas.
Inversión de roles: Ante las autoridades jurídicas, la comunidad o el ciudadano agresor pasa de ser víctima o testigo a convertirse en el victimario principal del caso.
