El sur de Bolívar es una de las zonas del país más golpeadas por las guerras territoriales entre organizaciones insurgentes como el Eln, las disidencias de las Farc y el Clan del Golfo. No estamos hablando de meses o años de violencia, son décadas padeciendo un derramamiento de sangre; pero su gente, la trabajadora, luchadora, buena e inocente, no se acostumbra a tanto dolor y siempre pide paz.
Y eso es lo que hacen ahora los ciudadanos tras conocerse el asesinato a balazos de Wilder Castillo, un hombre de 40 años, oriundo del corregimiento de San Antonio, en Barranco de Loba, también en el sur del departamento. Campesinos lo hallaron sin vida, hace pocas horas, en el corregimiento Los Caimanes, jurisdicción del municipio de Regidor, en esa misma zona de Bolívar.
Por el momento se desconocen los móviles del crimen y quienes estarían detrás del mismo. Sobre la víctima se supo que deja un hijo, se dedicaba a trabajar la tierra y era muy conocido en la población por su carisma. Las autoridades adelantan las diligencias para esclarecer las circunstancias en las que ocurrió este hecho de sangre. “Primo, que noticia tan dolorosa. Este pueblo cada día está peor, Dios tenga misericordia de nosotros”, escribió un allegado a la víctima en Facebook. Lea: A Janir Santos le quitaron la vida en una trocha: ¿Qué hay detrás del crimen?
Más homicidios en el sur de Bolívar: no hay móviles ni capturados
Como Janir Alberto Santos Pérez, de 26 años, y natural del municipio de Norosí, sur de Bolívar, fue identificado el hombre hallado muerto y con impactos de bala en una solitaria y enmontada trocha del Hatillo de Loba, también en el sur del departamento.
El cuerpo sin vida fue hallado por campesinos, en la tarde del sábado 22 de agosto, pero solo horas más tarde se pudo confirmar la identidad del hoy occiso. El cadáver fue encontrado con un suéter rojo, un jean oscuro y sin documentación. Posteriormente se supo que la víctima se dedicaba a labores del campo como la agricultura, trabajado en fincas del sector y otras labores campesinas. Al parecer, no tenía problemas personales o amenazas en su contra. Por el momento no hay relación alguna entre estos dos crímenes.