Las pruebas recopiladas por la Fiscalía General de la Nación llevaron a Andrés Felipe Posada Salas, alias ‘Pipe’, a admitir su responsabilidad en cinco hechos delictivos ocurridos entre noviembre de 2025 y marzo de 2026 en Bucaramanga, Santander.
Los casos se registraron en los barrios Café Madrid y Villas de San Ignacio, donde tres personas perdieron la vida y otras seis resultaron heridas. De acuerdo con la investigación adelantada por un fiscal de la Seccional Santander, los ataques fueron cometidos mientras Posada Salas se movilizaba en una motocicleta.

Las víctimas mortales fueron atacadas con armas de fuego cuando se encontraban en espacios públicos o dentro de establecimientos de comercio. Las autoridades avanzaron en la recopilación de elementos materiales probatorios y evidencias físicas que permitieron relacionar al procesado con los diferentes hechos.
El acuerdo judicial que terminó en una condena
Posada Salas fue capturado el pasado 25 de marzo y posteriormente la Fiscalía le imputó los delitos de homicidio agravado, homicidio agravado en grado de tentativa y tráfico, fabricación, porte o tenencia de armas de fuego.
Durante el proceso judicial, el hombre, de manera libre y espontánea y con la asesoría de su abogado, aceptó su responsabilidad y suscribió un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación.
El acuerdo fue presentado ante un juez de conocimiento, quien, tras analizar las condiciones establecidas dentro del proceso, determinó aprobarlo y emitió la respectiva sentencia.
Como resultado, Andrés Felipe Posada Salas fue condenado a 21 años y 2 meses de prisión por su responsabilidad en los cinco hechos investigados.
La decisión judicial pone fin al proceso penal relacionado con los ataques ocurridos durante ese periodo en sectores de Bucaramanga, en los que tres personas fueron asesinadas y seis más resultaron heridas.

