La Fiscalía General de la Nación judicializó a Luis Humberto Figueredo Monroy y Pedro Pablo Parra Amaya, señalados de estar involucrados, en hechos diferentes, en actividades relacionadas con la extracción ilegal de carbón vegetal en zonas rurales de Soacha, Cundinamarca.
Las capturas se realizaron durante operativos adelantados por la Policía Nacional los pasados 1 y 2 de septiembre, con el acompañamiento del Ejército Nacional y la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca (CAR), en sectores donde las autoridades detectaron actividades que afectarían los recursos naturales y generarían riesgos para la población.

En uno de los procedimientos, desarrollado en la vereda Panamá, fueron encontradas dos pilas activas en proceso de combustión, utilizadas aparentemente para la producción ilegal de carbón vegetal. Las autoridades señalaron que este tipo de prácticas puede generar gases tóxicos y afectar la calidad del aire, además de ocasionar daños al entorno natural.
Operativos permitieron detectar otros puntos de actividad ilegal
De manera paralela, en la vereda Chacua fue ubicado otro punto en el que se encontraron 17 camas en proceso de fabricación, estructuras utilizadas para desarrollar actividades relacionadas con la producción de carbón vegetal.

Tras los procedimientos, fiscales de la Unidad de Reacción Inmediata (URI) de la Seccional Cundinamarca imputaron a los dos procesados los delitos de contaminación ambiental y daño a los recursos naturales.
Durante las audiencias, ninguno de los hombres aceptó los cargos formulados por la Fiscalía.
Un juez con función de control de garantías impuso a Luis Humberto Figueredo Monroy una medida de aseguramiento consistente en detención domiciliaria, mientras que Pedro Pablo Parra Amaya continuará vinculado al proceso judicial.
Las autoridades mantienen las acciones de control en las zonas rurales de Soacha para identificar actividades que puedan representar afectaciones al medioambiente y establecer las responsabilidades correspondientes.

