Edwin José Oliveros Montiel había pasado buena parte de su vida al servicio de la Armada Nacional. Durante 20 años fue infante de Marina profesional, desempeñó labores como conductor, enfermero de combate e instructor de tiro y, tres años atrás, se pensionó. Tenía 48 años y una familia por la que velaba en Corozal, Sucre.
Pero este miércoles 9 de septiembre, cerca de las 12:30 del mediodía, su experiencia al volante no pudo evitar una tragedia. Edwin conducía un bus escolar que transportaba a estudiantes de la Institución Educativa Cristóbal Colón cuando el vehículo terminó volcado en una zona rural de Morroa, en la subregión de los Montes de María. Le puede interesar: Edwin Olivera y una menor de 14 años, víctimas del choque entre bus, volqueta y 2 motos
El recorrido no era nuevo para él. A esa hora, el bus había salido del plantel educativo con destino al corregimiento de El Yeso, como parte de la ruta que diariamente realizaban para llevar a los estudiantes que residían en esa zona.
En total, 36 personas iban a bordo. Entre ellas se encontraban 34 estudiantes, dos de ellos eran jóvenes de 18 años y una docente del mismo plantel educativo. Tal recorrido habitual terminó convirtiéndose en una emergencia que movilizó a organismos de socorro y autoridades.

De acuerdo con los datos suministrados por la Policía del Departamento de Sucre, el fatal accidente se presentó cuando el vehículo transitaba por la loma de La Peñata, una zona rural caracterizada por su pendiente. Allí, en circunstancias que son materia de investigación, impactó contra una volqueta y dos motocicletas, provocando el aparatoso siniestro.
Edwin murió en medio del accidente. Su cuerpo quedó atrapado en la cabina del bus, mientras varios de los pasajeros resultaron heridos y tuvieron que ser trasladados a centros asistenciales de Sincelejo y Corozal. El saldo preliminar dejó dos personas fallecidas y 31 lesionados.
Edwin Oliveros y una vida marcada por el servicio
La noticia cobró un significado especial para quienes conocían su trayectoria. Antes de ponerse al frente de un bus escolar, Edwin ya había tenido el volante entre sus responsabilidades dentro de la Armada. Había llegado a la Primera Brigada de Infantería de Marina, en Corozal, hace más de dos décadas, después de trasladarse desde Montería, Córdoba, donde nació.
Allí construyó una carrera que lo llevó a cumplir diferentes funciones. Fue conductor, enfermero de combate e instructor de armas y tiro. Después de 20 años de servicio consiguió su pensión, pero continuó construyendo su vida en Corozal junto a su familia.
En esa ciudad también conoció a una mujer, de la cual hizo su vida y nacieron sus dos hijos, de 14 y 12 años.La fe también ocupaba un lugar importante en el hogar. La pareja asistía a una iglesia cristiana evangélica, donde participaban en espacios de oración.
Ahora, quienes compartieron con él durante sus años de servicio, su vida familiar y su paso por la comunidad de Corozal lo recuerdan mientras intentan asimilar una muerte que ocurrió en medio de una ruta escolar que, hasta ese miércoles, formaba parte de la cotidianidad de decenas de familias.
Estado de salud de los lesionados en zona rural de Morroa, Sucre
Sobre los lesionados, la Alcaldía de Morroa entregó un reporte sobre el estado de los heridos que hasta la noche del miércoles 9 de septiembre 20 ocupantes del bus permanecían hospitalizados en la Clínica La Concepción, el Hospital San José de Corozal y la Clínica de Corozal.
El informe oficial señala que dos “de los pacientes permanecían en UCI en la Clínica La Concepción, mientras que los demás evolucionaban satisfactoriamente, de acuerdo con la información disponible para ese momento”, indicó la administración municipal.
Al tiempo,precisaron que continúan acompañando a las familias y realizando las gestiones necesarias para brindar apoyo a las personas afectadas. “Nuestro corazón está con cada una de las familias que hoy atraviesan este profundo dolor, y elevamos nuestras oraciones por la recuperación de quienes continúan hospitalizados”.

