Una discusión habría desencadenado una doble tragedia en el barrio Betania, localidad de Usme, en Bogotá. Según la investigación de la Fiscalía General de la Nación, Dionnys David Fonseca Turizo, de 44 años y exsoldado profesional del Ejército, habría asesinado a una niña de 11 años y, horas después, a su madre, Keila Ortiz Salas, de 32 años, en hechos ocurridos el pasado 7 de septiembre.
De acuerdo con los elementos materiales probatorios recopilados por el ente acusador, el procesado habría atacado a la menor cuando se disponía a salir hacia el colegio. La Fiscalía sostiene que el crimen habría sido cometido como represalia contra su madre, luego de un altercado entre ambos.
Horas después, cuando Keila Ortiz Salas regresó de trabajar, Fonseca Turizo presuntamente le manifestó que tenía una sorpresa. Luego le vendó los ojos y la atacó con un arma cortopunzante, provocándole la muerte. Tras los dos homicidios, habría limpiado las manchas de sangre para intentar ocultar evidencias.
Habría trasladado los cuerpos en un vehículo
En la madrugada del 9 de septiembre, según la investigación, el hombre habría cambiado de ropa a las víctimas y ubicado sus cuerpos en los asientos delantero y trasero de un vehículo. Posteriormente, emprendió un recorrido con dirección hacia La Guajira.
Sin embargo, al mediodía habría regresado hacia Bogotá y continuado su desplazamiento rumbo a Villavicencio, Meta. Cuando transitaba por Chipaque, Cundinamarca, fue capturado en flagrancia luego de que ciudadanos alertaran a las autoridades sobre la presencia de dos personas dentro del vehículo que no respondían a sus llamados.
Un fiscal de la Seccional Cundinamarca le imputó los delitos de feminicidio agravado y ocultamiento, alteración o destrucción de elemento material probatorio. El procesado aceptó los cargos de manera libre y voluntaria.
Por decisión de un juez de control de garantías, Fonseca Turizo deberá permanecer privado de la libertad en un centro carcelario mientras avanza el proceso judicial.
