Durante más de 15 años, José Luis Pérez Villanueva habría recorrido distintos niveles dentro de las estructuras criminales que han tenido presencia en la Sierra Nevada de Santa Marta. Con el paso del tiempo, su nombre dejó de estar asociado únicamente con el componente armado y pasó a ocupar un lugar en la línea de mando y en las finanzas de las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (Acsn), conocidas también como ‘los Pachencas’.
Alias ‘Cholo’ o ‘Comando 25’, como era identificado por las autoridades, terminó convertido en uno de los hombres de mayor importancia dentro de esta organización. La Policía lo señalaba como segundo cabecilla, después de alias ‘Pinocho’, y le atribuía responsabilidades relacionadas con el manejo de recursos provenientes de las economías ilegales.
Su nombre volvió a quedar en el centro de una operación de la Fuerza Pública que se desarrolló en la madrugada del lunes 21 de septiembre, en Quebrada del Sol, jurisdicción del corregimiento de Guachaca, en la zona rural de Santa Marta.
Hasta ese punto llegaron unidades de la Policía Nacional, entre ellas comandos Jungla y personal de Antinarcóticos y Policía Judicial, en una operación coordinada con la Fiscalía y con apoyo de la Fuerza Aérea. El despliegue incluyó tres helicópteros UH-60 de la Aviación Policial y dos aeronaves Super Tucano.

El recorrido criminal del segundo al mando en la estructura en la Sierra Nevada
El ascenso de ‘Cholo’ no habría ocurrido de manera repentina. Antes de ocupar el segundo lugar dentro de las ACSN, había sido identificado como uno de los hombres con funciones militares dentro de la organización y llegó a aparecer como integrante de los espacios de acercamiento que esta estructura sostuvo con el Gobierno. Ese recorrido le permitió, de acuerdo con los informes de las autoridades, conocer tanto el funcionamiento armado como las actividades que sostenían económicamente a la organización.
Sobre Pérez Villanueva existía además una orden de captura por el delito de concierto para delinquir agravado con fines de homicidio y extorsión. Su situación jurídica había tenido un episodio particular meses atrás.
En diciembre de 2025, ‘Cholo’ fue capturado mientras se movilizaba por la Troncal del Caribe, en jurisdicción rural de Santa Marta. Sin embargo, aquella detención no terminó con su permanencia en prisión. Las autoridades establecieron entonces que las órdenes de captura que tenía se encontraban suspendidas en el marco de los acercamientos que se adelantaban con las ACSN, por lo que recuperó su libertad.
El escenario cambió posteriormente con el cierre de esos espacios. El primero de septiembre de 2026 fueron reactivadas las órdenes de captura contra integrantes de la organización, entre ellos Pérez Villanueva.
Articulador de la ruta del narcotrafico
El poder que ‘Cholo’ había alcanzado dentro de las ACSN también estaba ligado al negocio del narcotráfico. Las investigaciones lo ubicaban como uno de los hombres que articulaban los movimientos de droga desde las costas del Caribe colombiano hacia Centroamérica, una labor que, según las autoridades, hacía parte de las finanzas de la organización.

Ese papel fue resaltado por el presidente Abelardo De La Espriella tras conocerse el operativo. En una publicación, el mandatario señaló que ‘Cholo’ era “segundo cabecilla, financiero y articulador de rutas del narcotráfico hacia Centroamérica, con más de 15 años de trayectoria criminal”.
Para mover los cargamentos, las ACSN habrían recurrido a embarcaciones rápidas, conocidas como ‘go fast’, y a semisumergibles que permitían sacar la droga por las rutas marítimas del Caribe.
Así, la función de ‘Cholo’ no se limitaba a la conducción armada de la estructura. Su presunta participación en la cadena del narcotráfico lo ubicaba también en uno de los frentes que, de acuerdo con las autoridades, permitían financiar el funcionamiento de la organización y mantener su presencia en distintos territorios de la región.
Si bien el operativo terminó con la muerte de siete integrantes de la organización, entre ellos alias ‘Cholo’, y la captura de otros tres. Además, seis cuerpos quedaron en la zona y, hasta ese momento, no habían podido ser retirados del lugar.

En el sitio también encontraron 10 fusiles, entre ellos un Barrett calibre .50, dos lanzagranadas, pistolas, granadas y una gran cantidad de munición.
El presidente Abelardo De La Espriella se refirió al resultado de la operación y destacó que, además de perder a uno de sus principales cabecillas, la organización sufrió un golpe en sus finanzas y en su capacidad de fuego. “Perdieron a uno de sus principales cabecillas, les golpeamos las finanzas y les arrebatamos un poderoso arsenal”, escribió el mandatario.


