Cuando estaba a punto de salir de un hospital en Copacabana, Antioquia, alias ‘Ash’ fue interceptado por investigadores que ya le seguían el rastro. El ciudadano australiano-iraní era buscado por las autoridades de su país mediante una notificación roja de Interpol.
El procedimiento ocurrió en las instalaciones del hospital del municipio, donde el extranjero permanecía recibiendo atención médica luego de resultar herido por arma de fuego días antes. Las circunstancias en las que sufrió la lesión son materia de verificación. Le puede interesar:

De acuerdo con la Policía Nacional, investigadores de la Dirección de Investigación Criminal e Interpol (Dijín) lo interceptaron “en el momento exacto en que pretendía abandonar el centro asistencial para evadir el cerco de las autoridades”.
Se trata de Arash Ebrahimi Far, conocido en el mundo criminal como ‘Ash’, quien es requerido mediante una solicitud de Australia por los delitos de tráfico de drogas y lavado de activos. El procedimiento contó además con el apoyo de la Policía Federal Australiana.
El perfil que tenían las autoridades sobre el capo australiano-iraní
Según el expediente internacional citado por la Policía, ‘Ash’ sería uno de los máximos cabecillas de una red criminal transnacional con capacidad para mover grandes cantidades de estupefacientes y manejar millonarias sumas de dinero en efectivo.
Precisamente, el coronel Elver Vicente Alfonso Sanabria, director de Investigación Criminal e Interpol, explicó que la organización también tendría acceso a armas de fuego y recurriría a plataformas de comunicación cifradas para coordinar sus actividades y dificultar el seguimiento de las autoridades.
“Esta estructura ostenta la capacidad de comercializar e introducir vastas cantidades de estupefacientes, además de manejar millonarias sumas de dinero en efectivo y arsenales de armas de fuego”, afirmó el oficial.
Las investigaciones también establecieron que el australiano-iraní permanecía oculto en Colombia desde diciembre de 2018. Desde el territorio nacional, presuntamente habría continuado articulando y dirigiendo operaciones de su estructura criminal hacia otros países.
Tras su captura, fue puesto a disposición de la Dirección de Asuntos Internacionales de la Fiscalía General de la Nación, donde deberá surtir los trámites administrativos y judiciales relacionados con la solicitud de extradición.
La Policía Nacional destacó el resultado como un avance en la lucha contra las redes criminales transnacionales y reiteró que el territorio colombiano no debe convertirse en refugio para personas requeridas por la justicia internacional.

