Un jurado federal de Estados Unidos declaró culpables al colombiano Luis Pino-Copete, de 42 años, y a su esposa, Jael Watts, de 45, por participar en un esquema de fraude que intentó obtener más de 13 millones de dólares de programas federales destinados a población vulnerable.
La decisión fue adoptada tras varias semanas de juicio en Utica, Nueva York. De acuerdo con el Departamento de Justicia estadounidense, la pareja utilizó la empresa Pearl Transit Corporation, con sede en Nueva Jersey, para presentar solicitudes de reembolso por servicios que, según las autoridades, nunca fueron prestados.
Pearl Transit Corporation supuestamente contaba con conductores encargados de transportar a adultos mayores y personas con discapacidad, además de brindar asistencia a personas sin hogar. Sin embargo, durante el proceso judicial se estableció que buena parte de esos servicios no se habría realizado.
Para respaldar las solicitudes, los acusados habrían elaborado nóminas, registros de beneficiarios y otros documentos utilizando identidades reales. Entre los casos detectados por los investigadores había personas que habían fallecido cuando, de acuerdo con los documentos presentados, supuestamente habían recibido servicios de la compañía.
También aparecieron como conductores personas que no tenían licencia o que nunca habían trabajado para Pearl Transit.
Una auditoría puso al descubierto el esquema
Las sospechas comenzaron a finales de 2024, cuando Watts solicitó cerca de 750.000 dólares al Departamento de Transporte del estado de Nueva York. Las inconsistencias encontradas en las facturas llevaron a la apertura de una auditoría.

Según la investigación, la pareja habría respondido creando documentación falsa para intentar demostrar que los servicios sí habían sido prestados.
Posteriormente, los investigadores encontraron transferencias de más de 1,5 millones de dólares provenientes de fondos destinados a programas en distintos estados que terminaron siendo utilizados para gastos personales.
Jael Watts and Luis Pino-Copete, who is a Colombian national, used stolen identities to create fake payroll and client records for a shell company. Today, they were convicted by a jury of orchestrating a sweeping nationwide scheme to steal millions of dollars in federal program funds administered by @USDOT and @HUDgov, designed to benefit elderly, disabled, and homeless Americans. Proof at trial established that the defendants lived a lavish lifestyle off of the over $1.6 million in federal funds they fraudulently obtained as part of the scheme: — $529,500 in CDBG funds from Gwinnett County, Georgia; — $429,885 in Section 5310 funds from the Los Angeles County Metropolitan Transportation Authority; — $283,000 in ESG funds from Kern County, California; and —$379,149 in Section 5310 funds from the City of Raleigh, North Carolina. Let this serve as a continued warning to anyone who is thinking about defrauding the American taxpayer: We will find you, you will go to jail, and the world will know of your crimes.
— Vice President JD Vance (@VP) October 2, 2026
Entre esos desembolsos figuraron más de 100.000 dólares en alquiler de vehículos Porsche y una cantidad similar en compras de artículos de lujo en una tienda de Manhattan. La pareja también realizó viajes por Colombia, Aruba y varios países europeos.
Podrían enfrentar hasta 20 años de prisión
El jurado declaró culpable a Watts por fraude electrónico, declaraciones falsas y robo agravado de identidad. Ambos fueron encontrados responsables de conspiración para cometer fraude electrónico, falsificación de documentos y robo agravado de identidad.

La sentencia está prevista para el 21 de enero de 2027. Cada uno enfrenta una pena mínima obligatoria de dos años y una máxima de 20 años de prisión, además de multas de hasta 250.000 dólares y el pago de una restitución de al menos 1,9 millones de dólares.
En el caso de Pino-Copete, quien no es ciudadano estadounidense, las autoridades también contemplan su posible expulsión del país después de cumplir una eventual condena.

