Una cita que comenzaba a través de redes sociales o aplicaciones de citas terminaba, presuntamente, en un robo. Esa es la modalidad que la Fiscalía General de la Nación atribuye a ‘Los Benza’, una estructura delincuencial señalada de contactar a hombres en Ibagué, Tolima, para concretar encuentros en viviendas, donde supuestamente les suministraban sustancias tóxicas con el propósito de dejarlos en estado de indefensión y despojarlos de sus bienes. Le puede interesar: Alias ‘Picapiedra’ abusó de una mujer, de 70 años, y en plena audiencia se rio y se durmió
La información fue dada a conocer en la mañana de este miércoles, 14 de octubre, por el ente acusador, que adelantó una investigación para relacionar varias denuncias por hechos ocurridos entre el 5 de febrero y el 5 de abril de 2025. Las pesquisas permitieron identificar a tres hombres que, al parecer, participaban en la ejecución de los hurtos.
De acuerdo con la Fiscalía, los señalados son Cristian Manuel Peña Álvarez, conocido como alias ‘Juanito’; Mateo Nicolás Infante Linares, y Jhon Sebastián Mora Vargas, alias ‘Calvo’. Los investigadores reconstruyeron la manera en que habrían actuado en uno de los casos documentados.
Así contactaban a las víctimas y ejecutaban los robos en Ibagué
“Peña Álvarez habría contactado al afectado con otra identidad y, durante un encuentro el 5 de febrero, presuntamente ofreció una bebida con una sustancia tóxica que lo dejó en estado de indefensión”, precisó la Fiscalía en su comunicado.
Una vez la víctima perdió la capacidad de reaccionar, los otros dos procesados presuntamente ingresaron al inmueble y se llevaron varios objetos de valor. A esto se sumaron movimientos bancarios que el afectado no autorizó, por lo que las pérdidas económicas de ese episodio fueron calculadas en aproximadamente 21 millones de pesos.
Para avanzar en la identificación de los responsables, los investigadores revisaron grabaciones de cámaras de seguridad de los establecimientos comerciales donde se realizaron compras con las tarjetas sustraídas. También verificaron registros telefónicos, elementos que ayudaron a establecer quiénes serían los responsables de utilizar esos medios de pago.
La investigación relacionó a los procesados con otro hecho en el que, presuntamente, se apoderaron de un vehículo y otras pertenencias de una víctima, incluidas sus tarjetas bancarias. En este caso, el perjuicio económico fue estimado en 25 millones de pesos, suma que, junto con la del primer episodio, asciende a cerca de 46 millones de pesos.
Con los elementos recopilados, una fiscal de la Seccional Tolima imputó a los tres hombres los delitos de concierto para delinquir, hurto calificado y agravado, hurto por medios informáticos y transferencia no consentida de activos.
Ninguno aceptó los cargos. Sin embargo, un juez de control de garantías ordenó que los procesados cumplan medida de aseguramiento en un centro carcelario mientras avanza el proceso judicial para determinar su responsabilidad en los hechos investigados.

