Wilber Hernández Colmenares, el comerciante, de 42 años, que fue víctima de un ataque sicarial mientras se desplazaba junto con su familia en una caravana fúnebre por la autopista entre Piedecuesta y Floridablanca, en Santander, falleció en la mañana de este domingo, 18 de octubre. El hombre, dedicado a la compra y venta de oro y al préstamo de dinero, permanecía bajo atención médica en el Hospital Internacional de Colombia, HIC, tras recibir cinco impactos de bala en el abdomen durante el atentado ocurrido a las 4:10 de la tarde del viernes pasado, 16 de octubre.
Tras el ataque, el conductor habría perdido el control del vehículo, terminó volcado a un costado de la carretera y posteriormente se incendió. El Hospital Internacional de Colombia (HIC) confirmó el ingreso de cuatro adultos y dos menores de edad al servicio de Urgencias y Trauma. Algunos de los pacientes presentan heridas por arma de fuego y traumatismos asociados al accidente de tránsito. Todos permanecen bajo observación médica y reciben atención integral.

Informaciones oficiales indican que Wilber Hernández Colmenares, un comerciante de 42 años dedicado a la compra y venta de oro y al préstamo de dinero, fue el blanco del ataque sicarial que convirtió una caravana fúnebre en una escena de disparos, choques e incendio en la autopista entre Piedecuesta y Floridablanca, Santander.
El día de los hechos, Wilber Hernández acompañaba a su hermano, Yeison Fabián Hernández Colmenares, a las honras fúnebres del abuelo de la novia de este. La familia se había reunido inicialmente en una funeraria del centro de Piedecuesta y, posteriormente, emprendió el recorrido hacia el Parque Memorial Tierrasanta, ubicado en el Anillo Vial de Floridablanca.

Durante el desplazamiento, Hernández se movilizaba con su esposa, Sandra Lorenys Isaza Henao, en un Mazda 3 de color rojo, de placas INL-419. Cuando la caravana transitaba por el kilómetro 11 de la autopista Piedecuesta–Floridablanca, frente al establecimiento Rancho JR y cerca del sector conocido como la Fonda Paisa, hombres armados que se movilizaban en motocicleta habrían interceptado el automóvil y disparado repetidamente contra sus ocupantes.
El comerciante recibió cinco impactos de bala en el costado izquierdo del abdomen. Herido, perdió el control del vehículo, que terminó chocando contra otros automotores, volcado a un costado de la carretera y envuelto en llamas. La emergencia generó confusión entre quienes transitaban por el corredor vial. En un primer momento, algunas personas creyeron que se trataba de un accidente de tránsito. Sin embargo, la presencia de impactos de bala y las circunstancias del caso permitieron establecer que detrás de lo ocurrido habría un ataque armado.
Varios ciudadanos auxiliaron a los ocupantes del automóvil y contribuyeron a su evacuación antes de que el vehículo fuera consumido por el fuego.
Uno de los aspectos que buscan esclarecer los investigadores es la presencia de una motocicleta negra en las inmediaciones de la funeraria, antes de que la familia iniciara el recorrido hacia el cementerio. Según la información preliminar conocida sobre el caso, uno de los familiares habría observado a dos hombres vestidos con prendas oscuras y cascos negros que se detuvieron por unos instantes en el sector e intercambiaron algunas señas.
Tras los disparos, la colisión y el posterior volcamiento, seis personas resultaron lesionadas: cuatro adultos y dos menores de edad. Entre los afectados estaban Wilber Hernández Colmenares y su esposa, Sandra Lorenys Isaza Henao. Los heridos fueron trasladados al Hospital Internacional de Colombia, HIC, donde recibieron atención médica por las lesiones ocasionadas por arma de fuego y los traumatismos derivados del accidente.

