“Brayan siempre será recordado con cariño por quienes tuvieron la oportunidad de compartir con él dentro y fuera de la cancha. Su recuerdo permanecerá vivo en los corazones de todos los que hacemos parte de esta familia deportiva”.
Con estas palabras en redes sociales, especialmente en Facebook, el Club Oro Negro reaccionó y lamentó el asesinato de Brayan Guzmán, un joven deportista que fue atacado a bala en el barrio El Progreso, de la comuna 5 de Barrancabermeja, en Santander. Le puede interesar: Identifican al sicario señalado de asesinar al comerciante Deivis Díaz Devoz en Turbaco
Lo que se conoce hasta el momento sobre el homicidio apunta a que el futbolista se encontraba en inmediaciones de una tienda del sector cuando, en circunstancias que son materia de investigación, fue sorprendido por hombres desconocidos que le dispararon en repetidas oportunidades.

Brayan cayó malherido al suelo, mientras la situación generaba momentos de angustia entre quienes se encontraban en el sector. Los gritos de auxilio alertaron a los organismos de socorro, cuyos integrantes llegaron para prestarle los primeros auxilios y trasladarlo de urgencia hasta la Clínica del Magdalena, donde el personal médico hizo todo lo posible por salvarle la vida. Sin embargo, las heridas fueron mortales y su fallecimiento fue confirmado durante la madrugada de este miércoles, 21 de octubre.
La noticia ha causado conmoción entre sus familiares, amigos y compañeros del ámbito deportivo, quienes lamentaron su muerte y pidieron a las autoridades avanzar en las investigaciones para esclarecer lo ocurrido, identificar a los responsables y lograr su captura.
A Leandro Cardona le quitaron la vida y le dejaron panfleto
Un lamentable hecho de sangre ocurrió en Cartagena del Chairá, Caquetá, en las últimas horas. Las autoridades se encuentran investigando el homicidio a balazos de Leandro Cardona, conocido cariñosamente como ‘el Tóxico’, en una zona rural de ese municipio.
Según han informado medios de comunicación de la población, el joven fue asesinado en una zona enmontada y solitaria, y a su lado dejaron un panfleto amenazante atribuido a las disidencias de las Farc y en el que se justificaría el crimen porque la víctima era integrante de las Fuerzas Militares, ya que estaría prestando servicio.
