Dos condenas más se sumaron al proceso judicial por el homicidio del biólogo italiano Alessandro Coatti, ocurrido en Santa Marta en abril de 2025. Uber Etilio Torres García y José Alfredo Díazgranados Sotelo fueron sentenciados a 25 años de prisión luego de aceptar su responsabilidad mediante un preacuerdo con la Fiscalía General de la Nación.
La investigación permitió reconstruir cómo se produjo el acercamiento con la víctima y lo que ocurrió después de que llegó a una vivienda del barrio San José de Pando, donde se encontraban otras personas.
Según la Fiscalía, a comienzos de abril de 2025, Torres García contactó a Coatti a través de una comunidad virtual, se ganó su confianza y lo invitó a un encuentro con un pretexto falso. Una vez en el inmueble, el biólogo fue atacado por los implicados, quienes buscaban robarle sus pertenencias y dinero.
El ataque terminó con la muerte del científico italiano. Posteriormente, los responsables desmembraron su cuerpo y distribuyeron los restos en bolsas de basura que abandonaron en distintos puntos de Santa Marta, en un intento por ocultar lo sucedido. Le puede interesar: ‘Mapaya’ y sus 14 años de trayectoria criminal: así se materializó su extradición
La investigación también estableció la participación de Díazgranados Sotelo en la agresión y en las acciones posteriores para ocultar el cuerpo. Ambos fueron condenados por los delitos de homicidio agravado, hurto calificado y agravado, y ocultamiento, alteración o destrucción de material probatorio.

Además de la pena de prisión, el juez les impuso una multa y la inhabilitación para ejercer derechos y funciones públicas durante 20 años. Como parte de las medidas simbólicas de reparación, también ordenó que ofrecieran disculpas a los familiares de Coatti y expresaran su compromiso de no repetir estas conductas, petición que cumplieron al finalizar la audiencia.
La Fiscalía, a través del Grupo Nacional de Trabajo para la Investigación de Delitos contra Personas con Orientación Sexual e Identidad de Género Diversas, destacó el uso de espacios digitales de encuentro de la comunidad LGBTIQ+ para captar víctimas y la importancia de abordar estos hechos con un enfoque diferencial y de respeto por los derechos humanos.

