La noche de Halloween de este sábado, 31 de octubre, que transcurría entre encuentros y reuniones terminó marcada por un crimen en la zona rural de Santa Marta. En una cabaña del sector de El Curval, varios conocidos compartían cuando la llegada de unos hombres armados cambió por completo el ambiente. Los desconocidos irrumpieron en el inmueble y buscaron a uno de los presentes, a quien sacaron por la fuerza y se llevaron sin dar explicaciones sobre lo que harían con él.
La salida repentina del hombre dejó un interrogante entre sus allegados, que desde entonces no volvieron a tener noticias suyas. Horas más tarde, la búsqueda de respuestas tomó otro rumbo cuando habitantes de Sabanas de Bonda reportaron la presencia de un cuerpo en una trocha que conduce al cementerio Jerusalén, un punto apartado de la zona rural. Le puede interesar: Valentina Peralta, la docente que murió cuando se dirigía a un servicio cristiano
Quienes llegaron primero al lugar se encontraron con un hombre tendido boca arriba y con varias heridas de arma de fuego. Al comprobar que no tenía signos vitales, alertaron a las autoridades, que enviaron unidades de la Policía Metropolitana para verificar la situación y asegurar el área.
Las diligencias quedaron a cargo de funcionarios del Laboratorio Móvil de Criminalística de la Sijín, quienes realizaron la inspección técnica y recopilaron elementos materiales probatorios. El cadáver fue trasladado posteriormente a Medicina Legal y Ciencias Forenses de Santa Marta, donde se logró establecer que correspondía a Eulíeser Ropero, procedente de Pelaya, Cesar.

La investigación busca ahora establecer qué sucedió durante el tiempo que transcurrió entre su salida de la cabaña y el momento en que fue encontrado sin vida, además de identificar a los hombres que llegaron armados al inmueble y determinar los motivos del homicidio.

