Sucesos


“A mi mamá le rociaron alcohol y le prendieron fuego”

Katia Pérez murió el martes por las quemaduras que sufrió en más del 45 por ciento de su cuerpo. Su familia dice que su marido es quien provocó la tragedia ocho días antes en Villas de Aranjuez.

EDWIN TORRES PADRÓN

13 de agosto de 2020 12:00 AM

Ella quería dejarlo, pero él no se quería ir. Así, bajo advertencias y en medio de discusiones transcurrieron los últimos días como pareja entre Katia Elena Pérez Bello y Mauricio Fidel Pedroza Cortecero.

Testigos eran los tres hijos de ella, su nuera y sus vecinos en el barrio Villas de Aranjuez, sector Caribe, que casi a diario escuchaban las discusiones entre ellos por el mismo motivo: el mal trato que Katia recibía de Mauricio desde hacía unos tres meses, cuando ella comenzó a reclamarle por las supuestas andanzas de él con otras mujeres, en su mayoría jovencitas.

Katia, de 38 años, decidió convivir con Mauricio hace tres años. A ella no le importó que él fuera 10 años menor, pero todo se complicó y el pasado 4 de agosto la relación tuvo un trágico final.

Ese martes, cuenta Nelder Eljach Pérez -hijo mayor de Katia-, Mauricio llegó más temprano que de costumbre del trabajo -en Mamonal- y se encerró en el cuarto con Katia.

A las 3:30 p. m. comenzó la discusión. Katia volvió a insistirle que quería dejarlo y entonces él la amenazó con acuchillarla. Mauricio le dijo que no discutiera más o si no le hacía daño. Luego, dice Nelder, Mauricio se retractó y le dijo que era incapaz de hacerle algo. Sin embargo, eso no apaciguó los ánimos y otra vez Mauricio la amenazó con prenderle fuego.

Fue entonces cuando ocurrió lo peor. Mauricio tomó una botella de alcohol y se la echó a Katia. Enseguida prendió un fósforo y se lo lanzó. Ella quedó envuelta en llamas y él fue uno de los que la ayudó para trasladarla a la Clínica Madre Bernarda con la nuera de Katia.

Nelder dice que su padrastro dijo inicialmente que las quemaduras de su mamá fueron como consecuencia de un hecho accidental, pero fue la misma víctima quien le confirmó a sus parientes lo que realmente había sucedido.

A las 6 de la tarde de ese 4 de agosto, mientras Katia era atendida por los médicos, Mauricio se entregaba a la Policía al saber que su mujer había dado su versión.

A las dos de la madrugada del miércoles 5, Mauricio fue dejado en libertad por no haber flagrancia y no existir una orden de captura. Desde entonces, nadie ha vuelto a saber del marido de Katia, pero ayer en la tarde estaba el rumor que había sido aprehendido.

La salud de la mujer se complicó por las quemaduras en más del 45 por ciento en su cuerpo y por eso decidieron remitirla a Barranquilla, a la Clínica Reina Catalina, especializada en ese tipo de lesiones.

“Tenía fe”

Nelder habló por última vez con su mamá el sábado. Ella le dijo que tenía fe en su recuperación. Le dejó saludos a todos en casa, es especial a sus dos hijas menores de 10 años. Su hijo asegura que ella siempre estuvo consciente y estable, y solo se quejaba de un fuerte ardor. El lunes, Katia comenzó a desmejorar. El martes a las 6 la tarde sufrió dos paros y falleció.

La noticia de su muerte causó dolor y conmoción entre sus vecinos en ese populoso sector a un costado de La Cordialidad y contiguo a Colombiatón.

“Ella es nuestra vecina desde que comenzó este barrio y por eso todos estamos tristes. Una prima hermana de ella está en Barranquilla, pero no sabemos cuando traerán el cuerpo a Cartagena”, manifestó a El Universal una de las mejores amigas y vecinas de Katia.