Sucesos


Desaparición del ‘Carmen I’: comienza investigación por siniestro marítimo

Así lo anunció la Capitanía del Puerto de Cartagena, que pidió pruebas al armador del barco boliviano y documentos al gobierno de ese país. Familiares de tripulantes dicen que la búsqueda ya finalizó.

EDWIN TORRES PADRÓN

05 de marzo de 2021 12:00 AM

Con la solicitud de varias pruebas al armador y a la agencia marítima del ‘Carmen I’, y de una documentación especial al gobierno de Bolivia, la Capitanía de Puerto de Cartagena comenzó en firme la investigación por el siniestro marítimo del barco que desapareció el pasado 21 de enero, a unas 65 millas náuticas de Cartagena.

Con el auto de apertura buscan establecer las circunstancias de tiempo, modo y lugar en que sucedieron los hechos, y determinar las posibles violaciones a normas o reglamentos que rigen la actividad marítima.

De acuerdo con los reportes que a la Capitanía de Puerto le entregaron la Estación de Control de Tráfico Marítimo de San José, adscrita a esa autoridad; y el Comando de la Fuerza Naval del Caribe, la última señal del ‘Carmen I’ (IMO 6612269) fue mientras navegaba entre Panamá y Puerto Nuevo, La Guajira.

El llamado de emergencia se hizo a través de la radiobaliza de localización Epirb (Emergency Position Indicating Radio Beacon). Gracias a esa alerta de socorro confirmaron la identidad y posición del buque, quedando establecido que la alerta inicial sucedió en jurisdicción de la Capitanía de Puerto de Cartagena.

Para iniciar las investigaciones, esa autoridad marítima ordenó la práctica de varias pruebas, entre ellas la solicitud de los documentos pertinentes de la nave y su tripulación a la sociedad Gisas, en calidad de agencia marítima del Carmen I; también copia del zarpe vigente, así como el listado de la tripulación, manifiesto de carga y toda la documentación relacionada con la travesía del buque para ese 21 de enero.

Igualmente enviaron una solicitud a la Capitanía de Puerto de Puerto Bolívar para conocer el último informe de inspección al barco y piden al Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe el pronóstico de las condiciones meteorológicas dentro de la zona de ocurrencia del siniestro.

¿Y la búsqueda?

Yurani Castellón, esposa del cartagenero Jonathan Villar Correa, oficial del ‘Carmen I’, le dijo ayer a El Universal que la búsqueda del barco ya habría finalizado y precisó que están a la espera de la comunicación oficial por parte de las autoridades marítimas.

“Ya se sabe que las búsquedas finalizaron, estamos esperando es la respuesta del sondeo que hicieron en el mar, pero ya como tal las esperanzas de que los encuentren son pocas, porque la búsqueda ya la pararon. Quién sabe que encontrarían en ese sondeo, porque aún no nos han dicho nada. Todo sigue siendo confuso y tan raro”, manifestó Yurani.

El sondeo es un trabajo técnico de rastreo en el fondo del mar para buscar piezas o cualquier elemento en los puntos donde se cree fue el hundimiento del barco. Así fue como localizaron a 907 metros de profundidad, un año después, el submarino argentino Ara San Juan, que con 44 tripulantes desapareció el 15 de noviembre de 2017 frente a costas de ese país.

“Lo que viene ahora es más duro. Hay que enfrentarse a las pruebas y hay que ver qué hacemos, dónde quedamos los familiares, porque necesitamos respuestas. Así hayan parado la búsqueda, que nos digan qué pasó y por qué finalizaron la búsqueda.

“Pienso que debieron implementar otras alternativas, pero lo que me dijeron es que la última posibilidad de encontrar el barco era con el sondeo”, contó Yurani, ayer en la mañana.

Tenía fallas

El carguero partió hacia La Guajira con cuatro fallas técnicas que quedaron consignadas en la plataforma Equasis (herramienta destinada a proporcionar información relacionada con la seguridad en barcos). En la inspección al ‘Carmen I’ en Panamá, el 14 de enero, es decir, cuatro días antes de navegar, quedó establecido que tenía fallas en el cuarto de máquinas, en la carta de navegación, en la brújula y en las líneas de Francobordo.

Pastor Jaramillo Robles, abogado especializado en asuntos marítimos y apoderado de la familia de Jonathan Villar, dice que la carga que transportaba el buque, que era más de lo normal, estaba mal distribuida y al enfrentarse a pésimas condiciones meteomarinas eso pudo hacer que el barco perdiera estabilidad y terminara hundiéndose.