Sucesos


En seis meses, 13 mujeres han sido asesinadas en Bolívar

El último de esos hechos ocurrió en el barrio Olaya Herrera. La Policía investiga si el balazo que recibió en la cabeza Karol Ramírez fue producto de un absurdo accidente o de un acto premeditado.

EDWIN TORRES PADRÓN

19 de septiembre de 2020 12:00 AM

Karol Patricia Ramírez Ozuna era madre soltera y desde hace poco vivía alquilada en una pieza de una vivienda en la calle San Pancracio del sector Ricaurte, en el barrio Olaya Herrera. Era venezolana, pero hace mucho tiempo residía en Cartagena.

Un absurdo accidente o un hecho premeditado la convirtió en la décimo tercera mujer en ser víctima de un acto violento en Bolívar entre el 25 de marzo y lo que va de septiembre.

La joven, de 25 años, recibió un balazo mientras estaba en la sala de la casa donde vivía, el jueves a eso de las 4 de la tarde. Ella y un amigo que reside en esa misma zona esperaban que dejara de llover cuando un disparo y los gritos de su mamá y su hija de 7 años crearon pánico en ese sector de Olaya.

Los vecinos de inmediato rodearon la casa y allí adentro encontraron tendida en la sala a Karol. Aún tenía vida y su hija gritaba. También estaba su amigo. Entre varios la llevaron al centro asistencial más cercano, pero los esfuerzos fueron en vano. El balazo en la cabeza fue mortal.

¿Qué pasó? Aunque del amigo de Karol no se ha vuelto a saber, pese a que vive cerca (se llama Raúl), dos versiones son las que investigan la Policía.

Una de ellas deja entrever que Karol recibió el proyectil mientras su amigo manipulaba un arma y esta se le disparó accidentalmente. La otra, que no se descarta, indica que podría ser un acto premeditado.

Tanto los familiares de Karol como sus vecinos tienen dudas de lo que pasó. En la sala solo estaban ellos. En una habitación descansaban la mamá de ella y su hija cuando se sintió el impacto. La madre de la víctima solo vio cuando unos momentos antes el amigo de su hija jugaba con el arma.

“El que le disparó no era su pareja o novio, solo era un amigo y mira el daño que le hizo”, contó una familiar de la víctima. Sus vecinos aseguran que Karol era una joven tranquila, que no tenía mucho tiempo de estar viviendo en el sector y que era amable. Karol trabajaba en una agencia de giros.

Trece víctimas

Hace apenas tres días, residentes del barrio Arroz Barato, sector Luz Verde, hallaron en una vivienda los cuerpos de sus vecinos Sol María Porras Salcedo y Julio César López Posada. Estaban comprometidos hace menos de un año y desde el domingo no sabían de ellos, cuando los escucharon discutir.

El miércoles en la mañana un fuerte olor hizo que varios residentes del sector tumbaran la puerta de la casa y fue entonces cuando se encontraron con la terrible escena. A ella la encontraron acuchillada en la cama y a él ahorcado casi en el patio.

Para sus vecinos, no hay duda que el mototaxista, de 45 años, habría asesinado a su pareja, de 40, y se quitó la vida. Julio habría aprovechado que estaban solos el fin de semana porque la hija de Sol se fue a visitar a su abuela.

“Ellos tenían más o menos un año de estar viviendo juntos. Al principio se les veía bien, pero la actitud de él con ella cambió mucho. La celaba demasiado y alcanzó agredirla en más de una oportunidad. Eran unos celos como obsesivos”, le recuerda una allegada de Sol María a El Universal.

Con estos dos últimos casos, trece mujeres han sido asesinadas en Bolívar, nueve de ellas en Cartagena, en época de pandemia por el COVID-19, entre el 25 de marzo y lo que va de septiembre.

En la capital de Bolívar los homicidios ocurrieron en los barrios San Pedro Mártir (3), Nariño, 7 de Agosto, Huellas de Alberto Uribe, Villas de Aranjuez, Arroz Barato y Olaya Herrera. En el resto del departamento los casos sucedieron en Altos del Rosario, Barranco de Loba, Arenal del Sur y Arjona.