Un sonido extraño hizo que muchos se alarmaran y corrieran. A las 9:45 de la mañana de hoy, la angustia todavía se sentía; había temor de que otra explosión ocurriera en el callejón Angostura, del sector 11 de Noviembre, de Olaya Herrera.
“Eso se escuchó súper duro, como una bomba, todos nos asustamos”, dijo uno de los habitantes de la zona y se refería a la explosión de una guaya de alta tensión que pasa por encima de sus viviendas.
“Eran las 8 a. m., había varios niños jugando cuando escuchamos un fuerte golpe y vimos cómo impactaba esa energía en una vivienda”. La explosión causó daños en unas tres casas, pero lo peor que dejó fue a tres niños quemados, dos de ellos de gravedad, que son atendidos en un centro asistencial. Lea aquí: Tres niños quemados por caída de una guaya en Olaya Herrera
“Las radiaciones de la energía de esos cables, que están tan cerca, fueron las que afectaron. Ya eso estaba advertido, decíamos que, o a las familias las sacaran de aquí, o que esos cables los ubicaran subterráneos. No nos prestaron atención y ahora ocurrió esta tragedia”, mencionó con vehemencia Sonia Mena, presidenta de la JAC del sector 11 de Noviembre, de Olaya.
Te puede interesar:
Hallaron sin vida a Marliez Genz, la turista neerlandesa que desapareció en Quindío
La mujer, respaldada por la comunidad, exigía la presencia del alcalde William Dau en la zona afectada. “No podemos vivir así con esa angustia de que en cualquier otro momento algo similar vuelva a ocurrir. Aquí hay muchos niños, ellos han sido los más afectados, necesitamos que vengan y actúen”.
Un colchón quemado, una cocina destruida y una habitación semi destruida son apenas tres escenarios de distintas viviendas que, según sus habitantes, resultaron más afectados.
“Nos preocupan los dos hermanitos que llevaron al hospital. Ellos estaban abajo de donde ocurrió la explosión y recibieron la peor parte, iban con la piel toda quemada”.
Un hermano de los menores aseguró que responden a los nombres Keiner y Johany Andrés Monterrosa, y que hasta ese momento (9:45 a. m.) ningún organismo de socorro había llegado al lugar.