“Nosotros somos moteros, tenemos un grupo grande y recorremos todos los lugares del país en moto, disfrutando de los paisajes y no consumimos licor en esas rutas. El domingo estábamos en esa actividad”. Lea aquí: Tragedia en Barú: turista, de 22 años, se ahogó en Playa Blanca
Así comienza el doloroso relato de Cristian, tío de Jhonatan Stiven Ávila Rolong, el joven de 21 años, que se ahogó, en el mediodía del domingo 17 de septiembre, en Playa Blanca, Barú.

“Salimos en la mañana de Malambo, Atlántico, donde vivimos. En el grupo iba Jhonatan y también un hijo mío. A Barú llegamos a las 10 de la mañana y comenzamos a bañarnos”. Añade que a las 11 a. m., cuando todos estaban en el agua y sus motos en la orilla, su sobrino desapareció.
“Él nadó hasta una parte lejana y luego no lo vimos más, entonces comenzamos a pedir auxilio y nadie nos ayudaba. Al rato fue que unos lancheros aparecieron y uno de ellos se sumergió. Al rato encontramos el cuerpo cerca al lugar donde se bañaba”, dijo.

Para Cristian lo más dolorosos, además de perder a su joven familiar, fue sentirse abandonado en la emergencia. “En esa playa no habían salvavidas ni gente capacitada en hacer reanimación. Mi hijo fue el que trató de reanimarlo, porque cuando rescatamos a Jhonatan tenía pulso y estaba vomitando el agua. Él pudo salvarse si las autoridades nos hubiese ayudado”, aseguró. Lea: ¿Lo conoce? Quieren identificar a hombre que lo arrolló una buseta y lo mató
Cristian critica la atención a emergencias en Barú y pide que hechos como estos no se repitan. “Mi sobrino estuviera vivo, pero no lo atendieron a tiempo. Esto no puede ocurrir más, nuestra familia está destrozada. Jhonatan trabajaba como mecánico industrial en una empresa de Malambo”, apuntó.
