¿Cómo un tipo que estaba hundido en la escasez, con un hijo en camino, con su carrera artística clausurada y sin haber obtenido título universitario, podría sacar adelante una idea tan descabellada?”, se lee en el ‘Manual del eterno emprendedor’, de Tulio Zuloaga. La idea descabellada era tener su propio taller y su propio concesionario de automóviles importados. Solo tenía 200 pesos en sus bolsillos. Era 1998 y solo perseverando pudo levantarse de una crisis. En una de las peores épocas económicas de su vida fue floreciendo otra vez la prosperidad, gracias a una pasión que descubrió por el área automotriz, cuando su carro FIAT falló y cayó en cuenta de que los talleres de esta marca habían cerrado en el país. ¿Pero lo logró? ¿Alcanzó a construir su taller y su concesionario?
Nacido en Barranquilla, de raíces españolas, Tulio estuvo desde pequeño ligado a la culinaria. Le encantaban las suculentas paellas, pero también el pescado frito, con patacones y arroz de coco. Y era comelón. Tanto, que alguna vez, en una travesura, reemplazó en una caja los chocolates que sus papás regalarían en un matrimonio, “por unas canicas”, recuerda y ríe. No vivió mucho tiempo en la capital de Atlántico, sin embargo asegura que fue allá donde dio sus primeros pinitos en el mundo musical, cantando en presentaciones del colegio. Fue viviendo en Bogotá, donde saltó a la fama. Para quienes no lo recuerdan, Tulio fue una de las estrellas juveniles de la serie ‘Pequeños Gigantes’, estuvo en la radio y en una variedad de programas. Fue un “galán de televisión”.
El reconocimiento mediático llegó a su vida a los 14 años. Su pasión era cantar y también fue cantante de vallenato. Con canciones como la ‘Cachucha bacana’ puso a bailar hasta a Celia Cruz en un escenario en Estados Unidos, donde se radicó por un tiempo para luego regresar a Colombia tras enterarse que sería padre. En ese momento quiso darle a su vida otro curso.
Su imagen sorprende a miles de seguidores en su canal de YouTube ‘Tulio recomienda’, con recetas fáciles. Es algo que él mismo ha llamado: ‘Fácil cocina para los que no cocinan’, ahí se le puede ver preparando desde un delicioso helado con crema de leche, leche condensada y vainilla, que nada tiene que envidiar a un gelato italiano, hasta la “mejor hamburguesa del mundo”. ¿Qué tantas vueltas han tenido que suceder en la vida de un hombre que brilló en el mundo artístico, para deslumbrar ahora en el mundo de la cocina?
Pues, muchas. Si antes Tulio llegó a todas partes con su carrera artística, hoy lo hace degustando recetas de todo el planeta, incluyendo el famoso Mojojoy, un gusano que se come vivo en el Amazonas. Va por el mundo afinando su paladar, construyendo nuevas recetas, probando de esto y aquello. México, Estados Unidos, Perú y muchas otras naciones.
La historia que comenzó este artículo y que Tulio relata en su ‘Manual del eterno emprendedor’ marcó un antes y un después en su vida. Tulio fue uno de los afectados por la crisis del sistema UPAC (Unidad de Poder Adquisitivo Constante), de la que miles de personas fueron víctimas en el país, perdiendo sus viviendas. El banco embargó su casa, estaba prácticamente en la quiebra: “Lloré mis pérdidas hasta que me quedé seco por dentro y fue la última vez que lloré por algo material”, dice en su mismo manual. Y la respuesta es sí, en medio de esa crisis, Tulio estudió mécanica y alcanzó a construir su taller y su concesionario: “Tecniautos hizo historia y vendió cientos de vehículos”, dice. Todo sucedió en Medellín.
Esos recuerdos de una infancia marcada por los sabores de la comida española, preparada por sus abuelos, volvieron a la vida de Tulio para darle otro giro. “En TeleAntioquia me propusieron hacer ‘Gastrosophía’, un programa que tuvo mucho éxito”, me explica. Era simplificar la cocina, convertirla en algo sencillo para integrar a todas las personas que la veían como algo complicado. Pero también participó de otro programa que califica como uno de los retos que más le ha enseñado como chef. “Consistía en cocinarle a los famosos del país, con lo que le encontrara en las neveras de sus casas. Es decir, si encontraba una papa, tenía que preparar, entrada, plato fuerte y postre con un papa. Era algo complicado, puedo decir que le cociné a todos los famosos del país”, relata. Estudió cocina y ahora es todo un experto, empeñado de forma vehemente y apasionada en brindar herramientas para que todos podamos cocinar, incluso aquellos que como él dice, no cocinan. Lo hace a través de sus redes sociales.
Como todo buen emprendedor, Tulio se ha ingeniado otra idea que no solo ha tenido éxito rotundo, también se ha convertido en una iniciativa pionera que rompe récords en Colombia y el mundo. Además es una idea que tiene a miles de comensales contentos y tiene que ver con las hamburguesas. Se trata del Burger Master.
Él identificó un mercado bastante marcado que estaba en crisis y golpeado por la economía en Medellín, el de los locales de hamburguesas. Y pensó en hacer algo al respecto. En esos viajes por el mundo había visto otros concursos de hamburguesas de diversas ciudades, las conoce con todo tipo de ingredientes y tamaños que uno pueda imaginarse, y se ideó hacer el Burger Master en Medellín.
Era 2017. Entre otras cosas, la idea, que tenía tantos detractores como adeptos, era encontrar la mejor hamburguesa escogida por los mismos comensales, pero también serviría para impulsar a este tipo de negocios y que salieran de esa crisis. En cifras, me explica, esperaban vender 11 mil hamburguesas, por un precio de $10 mil cada una, durante los 12 días del evento. “Solo el primer día se vendieron 11 mil hamburguesas”, dice. Al final habían vendido 198 mil durante todos los días, dejando casi que a la ciudad desabastecida de quesos y panes.
Con tanto éxito, Master Burger se repitió en 2018 en Medellín, Bogotá, Barranquilla, Cali y Bucaramanga. Y sí, otra vez, la acogida fue rotunda, los locales participantes vendieron 1’009.478 hamburguesas. Y este 2019, en su tercera versión, se hará en trece ciudades, entre ellas Cartagena. Agrega que una de las mayores satisfacciones ha sido ver que pequeños negocios que estaban a punto de quebrar, hoy, incluso, han abierto sucursales.
Tulio ha construido un manual de hamburguesas con los conocimientos que ha adquirido en sus viajes por el mundo. Él sigue soñando, cada día, con hacer de la cocina algo más fácil para la gente. Su historia es inspiradora y de éxito, como él mismo lo dice en su ‘Manual del eterno emprendedor’: “Tú puedes... aunque parezca lejano e imposible, tú puedes emprender y triunfar”.
