Invitado especialmente por la Universidad de Cartagena, llega el próximo miércoles el insigne humanista y poeta español, Dámaso Alonso, a dictar dos conferencias que, indudablemente, tendrán por parte del público la atención que se merecen.Registramos tan importante acontecimiento cultural con indisimulable regocijo, porque no sólo constituye un hecho de indudable importancia para nuestra vida universitaria, y para el ambiente cultural de la ciudad, sino también porque él marca el principio de una nueva política por parte de las autoridades docentes, y una rectificación de ese período de atonía y abandono de su misión que ha estado atravesando nuestra universidad en los últimos meses.
Hemos seguido de cerca los esfuerzos hechos por el importante centro educativo para lograr esta visita de Dámaso Alonso y creemos con positiva satisfacción que nuestra labor de crítica, que nuestra permanente preocupación porque las autoridades universitarias no fueran a propiciar el derrumbamiento definitivo de nuestro edificio cultural, no han sido completamente inútiles como debimos sospecharlo en un principio.
No ha sido fácil este viaje de Dámaso Alonso Cartagena. Múltiples inconvenientes se habían puesto de por medio para que la ciudad pudiera disfrutar de la presencia de esta gran voz universal. Ahora, vencidos ya esos inconvenientes, sólo resta celebrar el esfuerzo de quienes estuvieron atentos para que el insigne humanista español no pasara por el país sin mostrar a Cartagena el grato y desacostumbrado espectáculo de su erudición y de su inteligencia.
