Pero no conforme con la poesía y romanticismo de las letras, Chabuco quiso agregarle un toque original al ritmo; con un poco de temor pero seguro que de iba a pegar, cambió el ritmo vallenato por el Bolero y latín Jazz.
Entre el repertorio de 13 canciones se encuentran canciones como “Nidito de Amor”, “Corazón Martirizado”, “Así fue mi querer”, “La casa” y “Te busco”.
Según Chabuco, es un álbum lleno de inspiración con una transformación jamás vista en el género del Vallenato.
Con esa invención, Chabuco conquistó el oído de los melómanos y se unió a esa corte de artistas que no suenan mucho en las emisoras, pero que desfilan torrentosamente por los escenarios internacionales como Edith Piaf, Los Cuatro Ases, Pablo Milanés y lo mejor del jazz y el latin.
Esto se bebió a la participación de “El Negro Hernández”, de Cuba, uno de los mejores en el género Latín Jazz, en el mundo, acompañado de todo un equipo de músicos profesionales de varios países.
Después de varias semanas de hacer una gira nacional promocionando su álbum en los medios de comunicación, Chabuco se va a otros países de Latinoamérica a promocionarse.
Este cantautor vallenato empezó su carrera artística, en Valledupar, desde muy pequeño gracias a su padre Hugues Martínez, integrante de Bovea y sus vallenatos y los legendarios Nicolás “Colacho” Mendoza, Emiliano Zuleta y Escalona, entre otros.
Chabuco hizo parte del grupo grupo “Los Palaos” y estudio Teatro en Bogotá.

